Yeni Ortega, redacción de Cubadebate
El golpista Micheletti y el Presidente Arias, este jueves en San José, Costa Rica.
El presidente de Costa Rica Oscar Arias consideró que la solución a la crisis creada en Honduras por el golpe de Estado del 28 de junio último pasa por la restitución del mandatario constitucional de ese país, Manuel Zelaya.
A continuación, la transcripción de las declaraciones del Presidente de Costa Rica Oscar Arias tras las reuniones con el mandatario constitucional Miguel Zelaya y el golpista Roberto Micheletti:
Oscar Arias: (...) Yo siempre fui muy sincero diciendo que el diálogo produce milagros, pero no instantáneos, desgraciadamente. Yo he apelado a las partes para decirles que si Rabin y Arafat se sentaron a dialogar, la verdad es que si tuvieron ese valor, ese coraje después que se ha derramado tanta sangre, durante tanto tiempo en el Medio Oriente, nunca podré olvidar las palabras de Rabin cuando fue criticado en su país por sentarse a hablar con su enemigo y el respondió: "¿y qué esperan? Uno dialoga y negocia con el enemigo".
En este caso no se trata de enemigos, se trata de hermanos hondureños que tiene diferencias políticas y que los separa pues la interpretación que se ha dado de que las Fuerzas Armadas de un momento a otro, decidieron pedirle al Presidente electo constitucionalmente por los hondureños, lo sacaron de su casa, lo montaron en un avión y lo dejaron aquí en Costa Rica.
Eso para los ojos el mundo entero sin excepciones es un rompimiento del orden constitucional y para no usar ningún eufemismo eso se llama un golpe de estado. Así lo ha reconocido el mundo entero. Yo lo reconocí el mismo día y pienso que fui el primer Jefe de Estado y el Primer Gobierno en reconocer que fue un golpe de estado y lamentar que hubiera ocurrido y en pedir a la Comunidad Internacional que había que restaurar el sistema de derecho y el orden constitucional y que eso pasaba con la restitución del Presidente Zelaya.
Al día siguiente los mandatarios del hemisferio reunidos en Managua dijimos lo mismo y después la OEA y las Naciones Unidas. Habrá que continuar con este diálogo.
En estos momentos están los delegados tanto de Micheletti como de Manuel Zelaya y bueno, pienso que todo es relativo en la vida, pero que se ha adelantado bastante, el hecho de hablar con franqueza y sinceridad es un paso significativo. He dicho que las palabras hieren tanto como los tiros y que usemos un leguaje respetuoso. Me siento contento, la verdad es que ningún latinoamericano puede dejar de demostrar satisfacción si pones un granito de arena para que el pueblo hondureño se pueda reconciliar y no haya derramamiento de sangre.
Es muy difícil hablar de una negociación exitosa sino pasa por la restitución del Presidente Zelaya.
Yo no quiero entrar en detalle sobre los temas tratados, pero me parece que ha sido un diálogo franco, sincero, transparente y respetuoso. Ambas partes me dijeron que ellos no querían en el transcurso del día sentarse a dialogar mientras no avanzaran las delegaciones. No nos hagamos ilusiones, he sido claro, el diálogo produce milagros pero no inmediatos. Este es el inicio de un diálogo que debe continuar. Ellos serán los que tendrán que terminar este diálogo con una negociación.
Me parece que ahora vamos a continuar y si es necesario mañana y si no se ha terminado, en el futuro, pero no hemos hablado de cuando.
Creo que los argumentos de ambos lados son muy convincentes y tendremos que ir avanzando y acercando condiciones pero el tiempo debe permitir que la distancia se haga más corta y nos podamos enfocar en las coincidencias.
Esa es la única manera de avanzar. Esa es la metodología para cualquier tipo de negociación. Cuando los palestinos se juntaron con los judíos, la división de Jerusalén la dejaron de último porque son los temas más sensibles. Mi recomendación es avanzar en las cosas más fáciles y dejemos el tema más álgido para el final y ese es la restitución del Presidente Zelaya hasta que termine su mandato.