El Valle de Viñales es conocido como el Jardín de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Pequeñas y pintorescas casas de madera se diseminan sobre el camino, una estrecha carretera en dos direcciones que conduce al pueblo. Hay quien se balancea en un sillón del portal, a la sombra, huyéndole a un sol intenso.
Es la tierra del tabaco y todos lo saben. Secaderos del cultivo se levantan sobre un paisaje cubanísimo. Por entre las lomas se descubre la ciudad, mientras un cartel da la bienvenida a Viñales.
Nadie se atrevería a dudar que entre los mogotes y la gente bonachona que habita en esa tierra, se alce un título tan noble como el de Paisaje Cultural de la Humanidad. Viñales –no se sabe por qué– siempre te deja esa sensación de querer volver.
Viñales recibe el título de Paisaje Cultural de la Humanidad por su historia y sus tradiciones. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El canopy de Viñales, inaugurado en 2015, es un servicio para los amantes del turismo de aventura. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Cueva del Indio en Viñales, Pinar del Río. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Es un pueblo de gente hospitalaria, bonachona y de sonrisa honesta. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Viñales es considerada la capital del turismo de naturaleza de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Viñales, Pinar del Río. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Detalle del Mural de la Prehistoria. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Es un lugar ideal para espeleólogos, botánicos, arquéologos y demás exploradores de la naturaleza. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El paisaje que conforma Viñales no se divisa en ningún otro lugar del mundo. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
La región tiene una orografía única, los “mogotes”. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.