Tarde de amigas en el malecón habanero. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Las tardes en el malecón habanero destilan poesía. Tal vez por ello, uno de nuestros grandes poetas, Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí, le dedicó estos versos:
La Habana es una ventana
al mar. Canta en mis pulmones
el aire azul de La Habana.
Lejos de ella, suelo estar
falto del aire preciso:
necesito el mar, mi mar,
mi mar con su Malecón,
el azul con el recuerdo,
la espuma con la ilusión.
No me lleven al Edén,
que si no estoy en La Habana,
no sé, no respiro bien.
Atardecer en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Porque recordar es volver a vivir. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Sobre ruedas, un selfie en el malecón habanero. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Ofrendas a Yemayá. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Tarde en el malecón habanero. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Una Penélope en el malecón habanero. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Clásicos en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.