Sigue avanzando “a todo spai” en Cuba la Serie Nacional de Béisbol. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Un respiro –no confiable– de la pandemia generada por el nuevo coronavirus ha permitido que, otra vez, los aficionados a ese apasionante deporte accedan a los estadios, en cantidad prudencialmente lógica, mientras sigue avanzando “a todo spai” en Cuba la Serie Nacional de Béisbol.
Entre el público, vuelven a llamar mi atención los niños y niñas… esos que después, en parques, plazas, áreas abiertas y otros espacios de la ciudad empuñan bates, “chocan” la bola, corren, se deslizan, fildean y se realizan física y espiritualmente, con las gradas de la imaginación repletas de fantasías y de la más real seguridad para sus sueños.
Aquí, algunas de las mil maneras en que también el lente de usted puede encontrarlos en pleno estadio.
Visitador o home club, no importa: lo de este pequeño es no perder ni un detalle. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Algunos hasta se desesperan cuando el partido se interrumpe por determinada razón. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
O comienza el choque o me duermo aquí mismo, sobre esta “almohada”. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
¡No puede ser! ¿Otro error más? Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Humm, algo me dice que papá va a tener que venir al estadio varias veces con esta niña. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Y cuando tu equipo no anda bien… Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Al parecer, este no se conforma con ver el juego en vivo y directo. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Eso sí, ¡todos con el nasobuco! Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
¿Será que ese niño vino a estudiar –también– en pleno palco? Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Eso es: nos vemos en el próximo encuentro. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
¿Hay mucha diferencia entre el virtuosismo apreciado en el estadio y el de estos pequeños antes del nuevo coronavirus? Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.
Por si alguien duda que nuestros niños llevan la pelota en sangre. Foto: Pastor Batista/ Cubadebate.