Un camarón Penaeid fotografiado para que se puedan estudiar los detalles de algo que nunca antes había sido visto.
Es lógico que siendo el medio que más extensión ocupa sobre nuestro planeta sea el más desconocido, tiene todo un universo inabarcable. Nos referimos, por supuesto, al mar y su profundo interior.
El ecosistema que habita en las aguas es, además de extraterrestre, infinito porque resultaría casi imposible realizar un inventario con cada una de las criaturas y los microorganismos que lo habitan.
Por eso se agradece la labor reveladora que llevan a cabo personas como el fotógrafo y biólogo Jeff Milisen que con sus capturas nocturnas nos muestra algunas de las impresionantes y maravillosas criaturas del fondo.
Milisen adora explorar lo desconocido. Desde su casa en Kona, Hawaii hasta las aguas de Papúa Nueva Guinea, no deja ningún territorio submarino sin remover.
Es un pionero de la conocida como blackwater photography (fotografía de aguas negras) y trabaja impulsado por el deseo de documentar la amplia gama de plancton microscópico y criaturas marinas que existen.
La fotografía de aguas negras es una modalidad que consiste en adentrarse en las aguas de noche y usar una luz artificial para atraer a los animales acuáticos a ella y poder fotografiarlos en la opacidad absoluta de su entorno.
Los fotógrafos que realizan este arriesgado tipo de capturas, no solo suelen obtener imágenes atractivas, sino que también ayudan a contribuir a la comunidad científica porque, en muchas ocasiones, muestran especies nunca vistas y que abren nuevas vías.
Paralarval octopus.
Esta protoconcha es la forma primigenia de un caracol marino.
Una larva del Scalloped Ribbonfish (Zu cristatus).
Las box jellies son conocidas por su picadura a menudo mortal. Usan la picadura para protegerse.
Alectis ciliaris.
Los jóvenes calamares enope de orejas afiladas tienen un control increíble sobre sus tentáculos tanto que son capaces de una maravillosa variedad de poses expresivas.
Esta es la primera imagen de un pez ganso peludo (Lophiodes fimbriatus) de Hawai.
Las larvas de peces se desarrollan en la superficie donde la comida es abundante y lejos del hábitat de esta anguila cusk que se encuentra a miles de pies de profundidad.
Dos calamares pelean por un tercero en discordia.
(Tomado de Cultura Inquieta)