Entrando a mi casa. Foto: John Drysdale.
Las fotografías de John Drysdale son felices, tiernas, divertidas, a menudo emocionantes, pero por razones más que obvias.
Es cierto que no todos los días se ve a un león que se hace amigo de un perro. Quizás los elefantes no suelen ir a pescar, y los loros generalmente no tienden a holgazanear en sillas de playa, junto a sus compañeros humanos.
En sus instantáneas, los lazos esenciales de amistad trascienden las apariencias, las expectativas y las tradiciones. Los gatos pueden amar a los ratones, los bulldogs pueden criar ardillas y los zorros pueden proteger a los polluelos.
Con una mirada refrescante y honesta, Drysdale ha captado las infinitas maneras en que las criaturas que habitan la tierra pueden otorgarsey felicidad unas a otras. No importa que un burro y un niño estén acurrucados en el sofá, o que un chimpancé esté tomando el sol con su familia humana junto a la piscina. La amistad es donde la encuentras.
Somos un equipo. Foto: John Drysdale.
Qué grande eres, mi amigo. Foto: John Drysdale.
Te estoy mirando. Foto: John Drysdale.
Apúrate, que tenemos que llegar. Foto: John Drysdale.
Él me guía: Foto: John Drysdale.
Juntos somos más fuertes. Foto: John Drysdale.
Que buena vista. Foto: John Drysdale.
(Tomado de Cultura inquieta)