Desde que comenzó el aislamiento social estamos en casa la mayor parte del tiempo. No podemos salir a caminar, ni a comer algo rico, ni a un parque con los niños. Sin embargo, la vida sigue allá afuera. Basta con asomarnos a la ventana.
El sol sigue saliendo para todos. Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater
Con el pan viejo haremos pudín… ¡si nos dejan algo! Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater
Por aquí las calles están vacías, la gente ahora se encuentra más cerca del sol. Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater.
En estos días todas las tendederas tienen un nuevo ornamento.Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater
En tiempos de cuarentena las palomas mensajeras llevan cartas de amor. Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater
Mi vecino de arriba se desinfectó las manos antes de comprar una bolsa de tomates. Los lavó bien y nos dio la mitad. Aquí los volvimos a lavar y regalamos la mitad de la mitad al vecino de abajo que, seguro, los volverá a lavar y, tal vez, dará la mitad de su mitad al vecino de al lado. Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater
La gente ahora lava todos los días, no se sabe bien si por desinfectar la ropa o buscando un pretexto para salir a tomar aire fresco. Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater
Y todos los viejos edificios se tiñen de luz en la hora mágica. Foto: Jorge Ricardo/ Alma Mater
¡9pm! ¡Aplausos! ¡Júbilo! ¡Algarabía! ¡Encuentros! Foto: Jorge Alejandro/ Alma Mater
La hermosura de la noche nos promete un día mejor. Foto Jorge Alejandro/ Alma Mater
(Tomado de Alma Mater)