Los habitantes de Moa advierten que lo que se manche en Moa, bajo riesgo de no recuperar nunca su color, debe lavarse en Moa. Y parece cierto cuando se conoce el paisaje lunar (o marciano) de sus minas de níquel, y la vista se pierde entre montículos de mineral.
Viaja el polvo rojo en el aire e impregna todo, mientras se explotan los yacimientos de día y de noche para procesar el material en la fábrica "Ernesto Che Guevara".
En estas instantáneas, la mina sin el eventual ruido de las máquinas, en medio del silencio y el polvo, tan cómplices.
La bahía. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Industria. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Reforestación. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Trabajadores de la mina. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Mina de níquel en Moa. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Mina de níquel en Moa. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Si bien predomina el níquel, los yacimientos poseen además otros minerales. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Mina de níquel en Moa. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Mina de níquel en Moa. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Reforestación. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Mina de níquel en Moa. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Mina de níquel en Moa. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.