"Te toqué", contestó Silvio con una risa.
En efecto, era una sorpresa, en el programa no aparecía su nombre por ninguna parte: "Concierto homenaje a César Portillo de la Luz en su 90 cumpleaños. Como invitados: Orquesta Sinfónica del Instituto Superior de Arte, Joaquín Clerch, Harold López-Nussa, entre otros".
Pues resultó que Silvio era "entre otros".
Lo había precedido la suite Noche Cubana, de César Portillo en una versión de Joaquín Clerch para guitarra y orquesta sinfónica.
Uno de tantos momentos especiales esa mañana en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba, fue cuando el propio César subió al escenario, declamó un poema propio, y abrazó a Joaquín, quien lleva años haciendo adaptaciones de sus obras, y a Silvio, en representación de todos los que con música homenajearon al maestro.
A la espera de la señal de José Antonio Méndez, director de la orquesta. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
La mano que lleva el feeling de la interpretación. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Música en el interior. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Corno francés y otros instrumentos de viento-metal. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Silvio interpretó "Contigo en la distancia", una canción escrita el año en que él nació, según comentó antes de entonarla. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
"César, tus canciones son tan buenas, que hasta con mi voz suenan bien". Y sonaron. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
La mejor canción de esa mañana. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
César, que subió al escenario sin ayuda de nadie, pidió solidaridad con el Oriente de Cuba, y declamó un poema de su autoría. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
La concertino Mónica Betancourt. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Harold interpretó junto a la orquesta "Noche de Jardines de España", del impresionista Manuel de Falla, entre otras piezas. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Harold López-Nussa, José Antonio Méndez y Mónica Betancourt al final de la presentación, agasajados por el aplauso del público. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.