Llamar a septiembre como el mes más activo de esta temporada es correcto, ya que ha marcado una diferencia con los meses anteriores, aunque con números discretos. Durante sus 30 días se duplicaron la cantidad de ciclones tropicales de 2026, ninguno de ellos llegó a superar los 118 kilómetros por hora, por lo que seguimos sin huracán. Aunque datos de plataformas satelitales divulgados recientemente indican que por un breve periodo Fay pudo alcanzar la intensidad de huracán y haber roto la “sequía” de estos sistemas. Esto podría verificarse en el análisis que se hace al terminar la temporada, por lo que tendremos que esperar un poco más para ver si ya tenemos récords o no.
Como mencionamos abriendo el mes y gracias al último día de agosto tuvimos a Edouard, formado en el norte del golfo de México como la depresión tropical Cinco a comienzos de la tarde, siendo nombrado esa misma noche. Tocó tierra muy próxima a donde lo hizo la tormenta tropical Bertha por última vez, cerca del límite entre los estados de Luisiana y Texas en la tarde del primero de septiembre con vientos máximos de 95 kilómetros por hora, convirtiéndose momentáneamente en el organismo más fuerte de la temporada conjuntamente con Bertha. Fue ligeramente más longevo que sus predecesores (con excepción nuevamente de Bertha) con poco más de dos días y medio de vida.
Vimos pasar “el pico” climatológico de la temporada sin ningún sistema activo hasta que llegó la depresión tropical Seis en la mañana del 19 de septiembre, nombrada como tormenta tropical Fay en la madrugada del día 20. Continuó ganando en organización e intensidad, mencionándose por primera vez en los pronósticos la palabra huracán, al cruzar sus vientos la barrera de los 100 kilómetros por hora. Tuvo su máxima intensidad en la tarde noche del propio 20 de septiembre con 110 kilómetros por hora y ya en la madrugada comenzó el debilitamiento. El atípico movimiento hacia el suroeste comenzó a ir en su contra y la agonía de Fay duró hasta la tarde del día 22 en que quedó como un centro de bajas presiones, pero mientras que muchos fijaban la vista en el siguiente ciclón tropical, con posibilidades de formarse próximo a las islas de Cabo Verde, volvió a renacer 24 horas después. En la noche del 23 de septiembre volvió a convertirse en tormenta tropical, aunque no volvió a la intensidad de antaño al tiempo que lentamente se iba acercando hacia el mar Caribe, aunque no lo alcanzó. Se disipó en la tarde del 29 de septiembre por segunda y definitiva vez, luego de más de 9 días de vida, en “sus dos temporadas”. Fay es hasta ahora el ciclón más longevo de la temporada, duplicando el tiempo de vida de Bertha.
Con la formación de la tormenta tropical Gonzalo en la mañana del 24 de septiembre por primera vez coexistieron dos tormentas tropicales simultáneamente en esta temporada, algo para nada insólito en una temporada ciclónica, pero dada la escasez ciclónica de la actual, resultó noticia. Gonzalo en un movimiento hacia el norte cruzó sobre la parte este del archipiélago caboverdiano con vientos máximos de hasta 85 kilómetros por hora, disipándose sin llegar a las 48 horas de vida en la tarde del 26 de septiembre.
Hanna, quien estaba activa todavía durante nuestro último encuentro se formó en la mañana del 28 de septiembre en el Atlántico norte central, una zona excepcionalmente “productiva” esta temporada. Tuvo un tiempo de vida de exactamente 48 horas entre la mañana del 28 de septiembre y la del día 30. Nuevamente coexistió Fay con otro ciclón, algo que estaríamos comentando de más en otra temporada pero que en esta… es relevante.
En el mapa resumen podemos ver las trayectorias de estos cuatro ciclones que como mencionamos igualaron la producción de los tres meses previos, pero vamos a ver otros números. El valor total hasta el momento de la Energía Ciclónica Acumulada (ACE) es de 10.7 unidades (10000 nudos al cuadrado), que cuando lo comparamos con el valor climatológico para la fecha, que debiera superar las 90 unidades, se queda en casi la décima parte. Pues si le digo que casi el 70 por ciento de esa pequeña cifra la aportó septiembre ¿qué le parece? Y que casi la mitad del “empujón” de septiembre fue por Fay. Aun así, en la gráfica del comportamiento de la ACE vemos que marcha por debajo de la línea azul que marca el valor más bajo desde el año 1960, ocurrido en 1983, muy distante dela franja verde oscura que marca el comportamiento que han seguido el promedio de los ciclones tropicales en las ultimas 66 temporadas.
Es curioso también analizar la longevidad y la intensidad promedio de la temporada “pre-septiembre” y lo aportado por el mes. Los cuatro primeros ciclones tropicales tuvieron un tiempo de vida promedio de 36 horas, influido por Bertha, ya que los acompañantes ninguno superó las 12 horas individualmente. Por otro lado los ciclones de septiembre promediaron casi 4 días de duración, ayudados evidentemente por Fay, pero todos con más de 40 horas de vida.
Seguimos hablando de récords
Ya la semana pasada conversábamos de algunos datos cronológicos y de los posibles récords que podían darse si analizábamos cada uno de ellos. Esta ocasión vamos a hablar de otro de ellos, aunque en caso de que Fay fuera considerada a posteriori como huracán se mantendría en pie: el tiempo más largo sin un huracán en la cuenca Atlántica. El mayor documentado es de 355 días que abarcan desde el 11 de septiembre de 1883 al primero de septiembre de 1884, aunque muchos no lo consideran viable por tratarse de un momento histórico en el que pasaban fácilmente inadvertidos huracanes en aguas abiertas. En los tiempos modernos la cifra es de 344 días y seis horas, entre el 11 de septiembre de 1997 cuando el huracán Erika se convirtió en tormenta tropical, hasta el 21 de agosto de 1998 cuando Bonnie fue convertido en huracán. Asumiendo el estatus actual de Fay como tormenta tropical, ese récord de la era satelital se igualaría en la mañana del próximo 10 de octubre, a partir de la disipación del infame huracán Melissa el pasado año.
Así que este ha sido el comportamiento del mes de septiembre, que incluso en una temporada ciclónica pobre ha sacado la cara en las estadísticas, que sí solo nos tomamos la cantidad de ciclones tropical pareciera que no marcha tan quieta. Ya vamos por el noveno, aunque si nos centramos en las intensidades cuando ya debiéramos haber visto cinco huracanes, dos de ellos intensos, ya pronto veremos a Isaías siendo el primero. Aunque tendremos que esperar a la revisión de datos para ver si por lo menos por unas pocas horas Fay se le adelantó.