Aloysia citrodora es una especie de la familia de las verbenáceas, originaria de América del Sur. Se cultiva como planta ornamental y por sus propiedades medicinales. De ella Roig apunta que “…en Cuba la cultivan en patios y jardines como medicinal, pero no es tan abundante como la albahaca, la ruda, el romero y otras hierbas aromáticas”. Acá se le conoce como yerbaluisa y en otros países la denominan cedrón, cidrón o verbena de Indias.
Los principales usos con fines terapéuticos de esta planta están relacionados con problemas digestivos, incluyendo náuseas y vómitos, indigestión, cólicos, diarreas y exceso de gases. Además, resulta de valor en el tratamiento del insomnio y la ansiedad, la cefalea, los dolores menstruales y frente a estados gripales, con síntomas de resfriado y fiebre.
La monografía europea para esta planta respalda de manera particular su empleo, sobre la base del uso tradicional, para el alivio de los síntomas leves del estrés mental y para ayudar a dormir. También la recomienda como opción de tratamiento sintomático frente a molestias gastrointestinales leves, con hinchazón y flatulencia.
A la yerbaluisa se le reconocen varias propiedades farmacológicas, incluyendo sus actividades antiespasmódica, antibacteriana, carminativa, sedante suave, expectorante, febrífuga, pectoral y emenagoga. Todo esto justifica, al menos a partir de estudios preclínicos, los usos tradicionales registrados para esta especie.
La forma recomendada de preparar la yerbaluisa para todos los padecimientos señalados sería utilizando una cucharada del material vegetal, aunque algunas referencias como el propio Roig plantean utilizar las hojas de manera específica, siempre bien troceada la parte que se vaya a emplear. En cualquiera de los casos se prepara una infusión, agregando un litro de agua hirviendo al recipiente que contiene el material vegetal. Luego este se tapa, se deja refrescar, se filtra y se bebe una taza, equivalente a 250 mililitros, tres veces en el día.
Para problemas de insomnio se debe tener la precaución de que la última dosis de la infusión se consuma un rato antes de ir a dormir. En el manejo de las diarreas, por otra parte, es necesario saber que el empleo de esta o cualquier otra planta medicinal no sustituye el uso de las sales de rehidratación oral., no se recomienda usar la yerbaluisa por períodos prolongados de tiempo ni en infusiones demasiado concentradas. El Vademecum Nacional de Plantas Medicinales de Guatemala limita su consumo sin interrupción hasta por tres o cuatro semanas. Se sabe que en personas sensibles puede provocar dermatitis por contacto con la piel y que el aceite esencial presente en el vegetal puede ser neurotóxico, a la vez que responsable de la irritación de la mucosa gástrica inducida por su uso prolongado.
Más allá de todo lo anterior, hay tener en cuenta que no existen evidencias de la seguridad del uso de la yerbaluisa en mujeres embarazadas o que están lactando, así como en niños, por lo que se contraindica en ellos su utilización con fines medicinales.
Así entonces, la Alloysia citriodora es una especie que tiene documentados varios usos medicinales, está incluida en múltiples textos, vademécums y manuales de fitoterapia. Sus actividades farmacológicas, junto a su perfil de seguridad, le convierte, en una excelente aliada para el cuidado de nuestra salud… ¡desde lo natural!