Chapeando: Otra vez lo hicieron, audio de miedo y linchamiento (+ Podcast)

Tuve la tentación de comenzar nuestro podcast por el linchamiento que me hicieron en las redes, pero había algo realmente importante para desmentir o ayudar a desmentir. Es un audio anónimo, viralizado dos o tres días atrás, donde una persona sin identificar anuncia el colapso del sistema bancario, despidos masivos y un montón de avisos de pánico sobre lo que nos espera.

Falso, falso, falso, insiste Reinier Duardo. Hay que repetirlo hasta el cansancio: El audio emplea una vieja técnica de cuando el COVID y aquella bióloga laboratorista que anunciaba que medio país se moría con la pandemia.

También es falso el nuevo audio de una mujer sin identificarse y hablando de reuniones secretas en El Banco Central de Cuba. La dirección del organismo lo desmintió inmediatamente en su página de Facebook y en otros sitios en las redes.

Si se revisan los medios que publican el bulo, se verá que emplean la imagen de un viejo video de la Ministra del Banco cuando informó sobre la tasa cambiaria, acompañando el audio anónimo que anuncia cierres de bancos, despidos, etc y una serie de situaciones que parecen destinadas a desatar una neurosis colectiva y como consecuencia una avalancha y el colapso de los servicios bancarios, ya bastante afectados por los mismos problemas de la actual cotidianidad del país.

No hay que olvidar que están activadas todas las formas de guerra de comunicación contra Cuba, comenta Bárbara Betancourt. En su opinión, para los enemigos de la Revolución, no basta con bloquear el acceso a los combustibles, hay que desatar el pánico en la población y ola de protestas. Forma parte del manual de guerra de 4ta generación. ¿O quinta? Ya no se sabe. Todo vale para quienes buscan que se cumpla en la práctica lo que Marco Rubio soñó y Trump anunció más de una vez.

Ellos han apostado a que nos caemos solitos, pero después sólo después de que nos hayan estrangulado con todos los bloqueos.

Ahora voy con mi tema. En las últimas 24 horas he sido objeto de un gran linchamiento en las redes. No es el primero ni será el último y tengo por norma ignorar los ataques que más que contra mí, vienen contra las ideas que represento.

Ya lo dijo antes Silvio Rodríguez en una canción sobre el odio:

"Siempre que un hombre le pega a otro hombre
no es al cuerpo al que le quiere dar:
dentro del puño va el odio a una idea
que lo agrede, que lo hace cambiar".

Hace 3 meses Conversando con Correa, hablamos de los largos apagones en Cuba y le respondí con un comentario muy personal: "Pienso en Martí que no conoció la electricidad y fue un genio..."

En realidad debí ser más precisa: Martí conoció la electricidad e incluso escribió varios artículos maravillado del extraordinario invento. Es cierto y pifié al decir que no la conoció cuando en realidad quería significar que no necesitó verse iluminado por la luz eléctrica para escribir textos de un valor insuperable. Pero lo cierto es que en el tiempo que vivió Martí en Nueva York sólo los grandes negocios y hogares muy ricos accedieron a ese servicio, demasiado caro como es lógico para un invento que recién comenzaba a emplearse.

CiberCuba y todos los ciber perseguidores de quienes hacemos programas como éste, se me lanzaron al cuello. Desacreditar, desmoralizar, linchar, es la orden. No es algo que me sorprenda. No es la primera ni será la última vez.

Lo que sorprende es cuántas personas que hasta donde sé no forman parte de los acosadores, se suman entusiastas al linchamiento sin ver el programa completo. Porque en ese diálogo que no es reciente (noviembre) y se trasmitió varias veces por Russia Today, lo que hice fue dar un punto de vista personal pero nunca negué ni el malestar profundo que causan los apagones, y por supuesto tampoco callé el verdadero y profundo origen del problema: un bloqueo que, como ya ha declarado el propio Trump sólo podrían hacerlo más fuerte con bloqueo naval (que casi tenemos con la persecución de barcos petroleros) o barrer el país a bombazo limpio.

Y todavía hay quien presume de su cubanía pero no se atreve a decir una palabra contra Trump y elige sumarse al coro de los linchadores profesionales.

Es el modo de operar en la ciberguerra. No hay mucha diferencia con la guerra real. Miremos lo que pasó en Venezuela: todos los días se publica algo nuevo sobre el uso de la tecnología para neutralizar la respuesta del país atacado. En el caso de la comunicación, hay que liquidar el mensaje que defiende a la Revolución y no hay mejor modo de hacerlo que desmoralizando a quienes son portadores de ese mensaje.

Y otra característica es la manipulación. CiberCuba, que es el medio que inicia la campaña, titula así: “José Martí no conoció la luz eléctrica”: Arleen Rodríguez justifica los apagones y Rafael Correa la frena en seco". Ni se citó a Martí ni se estaba justificando el apagón.

Y en cuanto a que Correa nos frenó en seco, lo que dijo fue: pero estamos en el siglo XXI. Y ambos concordaron en que es duro de soportar. Pero el modo de presentar el tema ya arrastra a mucha gente que se suma a la crítica, lo comparte, aunque luego reconozca que nunca vio el programa de RT.

Mis disculpas a los bien intencionados por la pifia real al decir dije donde debía decir Diego. Sí, Martí sí conoció la luz eléctrica, como el invento más fabuloso de su época y más de una vez escribió sobre ello. Pero eso no significa que pudiera iluminar con ella lo que escribió en esa época.

Y contesto a esa campañita porque es evidente que trata de aprovechar la mención a Martí en el contexto de otro aniversario del Apóstol, para que se desvíe la conversación social de lo realmente importante: que este martes, la juventud cubana iba a marchar con antorchas encendidas para rendir homenaje al más antimperialista de los cubanos José Martí, en el año del Centenario de su mejor discípulo: Fidel Castro. Seguimos Chapeando.

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