Las adicciones, las dependencias en general, nos quitan libertad, nos roban salud, bienestar, felicidad. No hay que favorecer ninguna adicción. Ni las que terminan matándonos, ni las que nos dejan una vida muy por debajo de la que podemos tener. La vida plena, sin adicciones, nos puede llenar de más bienestar y felicidad que cualquier droga. Alejarnos de las drogas. Vale la pena.