Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: www.worldwildlife.org
(Especial desde Sichuan para Cubadebate)
Duermen 12 horas, se alimentan durante otras 10 y dos se la dedican a jugar. Así es la vida de los pandas gigantes, originarios del centro de China, símbolos del país asiático y de la conservación ambiental. Son animales solitarios y tranquilos. Es imposible mirarlos y no sonreír, o quedar anonadada mirándolos por minutos. La ternura se desborda de su pelaje blanco .
El apetito de este mamífero es insaciable y puede llegar a pasar más de la mitad del día comiendo aquello que más le gusta sin descanso: entre el 90 % y el 98 % de su dieta consiste en hojas, brotes y tallos de bambú, disponibles todo el año en esta región china.
A pesar de las adaptaciones de sus patas delanteras, dientes y mandíbulas para comer bambú, el panda gigante conserva el aparato digestivo de su antepasado carnívoro– que adoptó el bambú como principal fuente de alimento hace al menos 3 millones de años– por lo que es incapaz de digerir la celulosa, por eso comen mucho sin dar tiempo a su organismo a tratar este componente, uno de los principales del bambú.
Aunque su aspecto parece torpe y lento, es un animal muy ágil trepando a los árboles así como desplazándose por el agua a nado. Suelen tener un comportamiento solitario, excepto cuando buscan aparearse.
Las hembras pasan un periodo de gestación de 5 meses hasta que nace la cría, totalmente ciega y blanca. Suelen vivir entre quince y veinte años, (hasta 30 en cautiverio) pesan unos 130 kilos y pueden llegar a medir 1.5 metros. Su hábitat natural son las zonas montañosas de China.
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Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu. Foto: www.worldwildlife.org
El 17 de enero de 1953 se encontró un panda salvaje en la ciudad de Yutang, Dujiangyan, y luego fue llevado al zoológico de Futoushan, donde se comenzó la conservación del panda gigante en China.
En 1987 el gobierno de Chengdu estableció la Base de Investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu, en el sitio del zoológico de Futoushan con el objetivo de “ser una instalación de investigación de primer nivel, un centro de educación para la conservación y un destino turístico educativo internacional”.
Poco más de 30 años, la base se ha convertido en un centro líder en la investigación científica de pandas: imitó el hábitat natural de los pandas gigantes para que pudieran tener el mejor ambiente posible para la crianza y la cría. El resultado de estos esfuerzos es un gran hábitat semi-natural de 37 hectáreas, con más del 96% de cobertura vegetal.
La Base de Panda también se conoce como “el santuario” para pandas gigantes, pandas rojos y otros animales salvajes en peligro de extinción exclusivos de China. Posee la mayor población de pandas gigantes criados en cautividad y ex situ del mundo. También la mayor población cautiva de pandas rojos del planeta, con 179.
Hoy el centro, con 244 pandas gigantes de los 1900 que aproximadamente existen en el mundo, ostenta avances en la cría de estos mamíferos con el nacimiento de muchos bebés panda. A diferencia de los pandas salvajes, los pandas cautivos casi han perdido su instinto de apareamiento. Los científicos deben realizar una inseminación artificial para ayudar a las pandas hembras a quedar embarazadas. También se han hecho grandes esfuerzos para entrenar a los pandas adultos a aparearse como los pandas salvajes. Algunos pandas aprendieron bien y se aparearon y dieron a luz con éxito.
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: www.worldwildlife.org
La base también se ocupa de otros animales salvajes raros y en peligro de extinción con un área de 666 667 de metros cuadrados. Pandas gigantes, pandas menores, grullas de cuello negro, cigüeñas blancas y más de 20 especies de animales raros están alimentados y criados allí. Bambú verdoso, flores brillantes, aire fresco, una escena natural de colinas y una hermosa vista artificial se combinan ingeniosamente en la base.
Las instalaciones necesarias se han completado e incluyen varios recintos para pandas gigantes de diferentes edades, un centro de investigación y reproducción, viveros de crías de pandas y un museo de pandas gigantes.
Se disfrutan en un espacio en semilibertad, en un habitad como deben de estar, entre bosques de bambú, jugando por terrazas o dándose un baño y chapoteándose. A veces es posible ver pandas madre interactuando con sus crías.
Fuera de los límites de la Base de Investigación de cría de pandas gigantes, la ciudad de Chengdu tiene la imagen de este animal en todos los rincones y no es por el mero atractivo turístico, sino una forma de mostrar el tesoro y lo que significan los pandas para la cultura china, y concientizar sobre la importancia de que esta especie, ni su ternura, se extingan.
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: www.worldwildlife.org
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: www.worldwildlife.org
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: www.worldwildlife.org
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
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Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate
Pandas gigantes en la base de investigación de cría de pandas gigantes de Chengdu.
Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate