Manuel Milanés, uno de los youtubers más agresivos contra Cuba, está sorprendido de las grandes partidas que cobran algunos émulos suyos, como parte de los llamados GRANT, es decir, dinero del contribuyente americano, para financiar la industria de la contrarrevolución.
Institutos, centros de estudios, de formación y entrenamiento de líderes y de apoyo al capital privado, blogueros, medios de prensa y editoriales de las que se desprenden otras, parecen sorprender a quien dice vivir y trabajar "por la libertad de Cuba" sin que le paguen nada. Esta vez la denuncia no la hacen medios oficiales cubanos.
Está, con pelos y señales, en boca de uno de ellos, quien cita nombres pomposos de instituciones que suenan como nobles servidoras de la democracia y los derechos humanos cuando en realidad aportan a la mayor violación de derechos humanos de todo un pueblo.
Según Reinier Duardo esa es apenas una selección de las más prominentes actividades financiadas por los 20 o 30 millones de usd que anualmente destina el Departamento de Estado para la declarada subversión anticubana. Detrás hay una fábrica de centros y medios hechos para trasmitir al mundo el mensaje que las agencias de inteligencia de los EE.UU. quiere difundir sobre Cuba.
La lista de Milanés, según Bárbara Betancourt, se parece a una matrioska rusa: debajo de una muñeca sale otra y así sucesivamente. Cuando uno abre internet te sale un listado de noticias, comentarios, denuncias... todos elaborados por medios radicados fuera de Cuba, pero que tienen un solo tema: Cuba. No importa lo que pase. O lo que no pase, porque cuando no pase lo inventan. Y cuando pase y sea bueno, buscarán cómo hacer que parezca mal. Ahí están todos esos medios con apellido cubano, escritos y dirigidos por gente que no sólo no viven en Cuba, sino que viven para evitar que Cuba viva.
La casi rabiosa denuncia de Milanés, está confirmando, también, las que antes hiciera el Guerrero cubano sobre Gutiérrez Boronat y el modo fraudulento en que operan esos grupos. El domingo el propio Guerrero hizo una denuncia fortísima sobre otro clan anticubano que opera desde Canadá y uno de cuyos jefes ha sido encausado como narco traficante.
Esa es otra ruta por la que han navegado varios de los que empezaron este negocio haciendo terrorismo y se acostumbraron a operar impunemente al margen de la ley: se han vinculado a otros negocios, tan o más oscuros que la industria anticastrista, aunque protegidos bajo el paraguas de esa supuesta lucha.
El podcast llama la atención sobre un hecho incontestable: la arremetida contra las elecciones cubanas, antes, durante y en los días que corren, previos a la instalación de la X Legislatura: hay mucha agresividad, manipulación y descalificación de todo lo que hace el gobierno de Cuba.
Pero ese es otro tema para desarrollar. Digamos que es el tema. No olviden que mientras los odiadores hacen el trabajo sucio, hay un grupito que lleva 64 años esperando que los americanos los instalen en el poder. Lo interesante es lo que dijo Milanés en su canal sobre los asalariados de esta industria en el supuesto negado de que un día ganen los enemigos de la independencia nacional y cobren por lo que ahora pagan. Como dice el Guerrero cubano: si los dejamos.
Seguiremos Chapeando.