El veterano camarógrafo asegura que un periodista debe ser valiente. Así lo asumió cuando fue a filmar la invasión en el sur de Matanzas. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.
Al amanecer del sábado 15 de abril de 1961, Héctor Ochoa Carrillo estaba de guardia en el entonces Palacio Presidencial, en La Habana Vieja. Desde allí vio la humareda negruzca que dejaba atrás el bombardeo de aviones B-26 sobre el aeropuerto de Ciudad Libertad, en el municipio habanero de Marianao. Habían sobrevolado la pista por unos tres minutos. Suficientes.
De pronto, la llamada de urgencia. “Cogí la cámara y salí corriendo para allá”. Trece kilómetros y dieciocho minutos separaban al Palacio de la base área atacada por la fuerza enemiga. La Revolución tenía apenas dos años de existencia y vivía el preámbulo de lo que sería, 48 horas más tarde, una invasión mercenaria apoyada por Estados Unidos.
Desde el archivo de Cubadebate compartimos esta entrevista a Héctor Ochoa Carrillo, quien filmó, para la historia, aquella vorágine de sangre y odio que despojó a ese abril de la primavera.