(En el 60 aniversario de la Organización y el centenario del natalicio de la prima ballerina assoluta cubana)
Alicia con los compañeros Armando Acosta y María Teresa Malmierca, Coordinador y Vice coordinadora Nacional de los CDR, respectivamente , y miembros fundadores del primer Comité, durante un homenaje en 1981.
El advenimiento del triunfo de la Revolución, el primero de enero de 1959 ,sorprendió a Alicia Alonso en la ciudad de Chicago, donde centralizaba la producción del ballet Cascanueces, creada por su gran maestra Alexandra Fedorova, para el Ballet Ruso de Montecarlo. Ella, que había denunciado valientemente las atrocidades de la tiranía batistiana y sufrido sus desmanes, regresó a su patria a los pocos días de esa victoria y junto a Fernando Alonso y el resto de sus colaboradores, le dió la bienvenida a la gesta libertaria. En esos momentos de definición, hizo pública una declaración de principios en la que afirmaba "El Ballet de Cuba saluda con entusiasmo el advenimiento de la gloriosa Revolución Cubana, que con sus héroes y mártires anuncia una aurora de paz y democracia y propicia la plasmación de los ideales políticos, sociales y culturales de nuestra nación". A inicios del mes de febrero centralizó la primera función de la hasta entonces disuelta compañía, la que se efectuó en el Teatro "Blanquita", hoy Teatro Karl Marx, dedicada al Ejército Rebelde y al Gobierno Revolucionario.
En el verano de ese año la compañía fue reorganizada y mediante la ley 812 del Gobierno Revolucionario, firmada por el entonces Primer Ministro Fidel Castro, garantizó para siempre el futuro del ballet cubano. Fue entonces que ella y Fernando emitieron otra declaración pública, que bajo el nombre de Recuento y Afirmación expresaba: "El ballet de Cuba renace con más fe que nunca en el destino histórico de nuestra patria, con más esperanza que nunca en que alcanzaremos nuestras metas políticas, sociales, económicas y artísticas. Hay que hacerlo todo en el país (...es una hora de definiciones y nosotros que hemos estado siempre junto a Cuba tenemos que aplaudir y estar con la Revolución)". Se abrió a partir de entonces una extraordinaria etapa de creación, que incluyó una extensa gira por países de Latinoamérica y del 15 de marzo al 2 de abril la creación del primer Festival Internacional de Ballet de La Habana. La reclamaban antiguos contratos, en los Estados Unidos, donde era la máxima figura del American Ballet Theater y viajó allí para revivir lauros y celebrar los nuevos rumbos que tomaba su quehacer con el ballet cubano. No imaginaba ella, que por la lealtad a su patria, el Departamento de Estado de los Estados Unidos le retiraría el permiso de entrada a ese país durante tres lustros.
Una tarde de mayo de ese 1960 estuvo reunida con los directivos de la compañía, en el local que por entonces ocupaba en las calles L y 11 en el Vedado habanero. Esa noche elementos contrarevolucionarios hicieron estallar un petardo, que destruyó la silla donde pocas horas antes había estado sentada. Su respuesta frente a ese hecho vandálico se materializó en la creación , el 14 de mayo , de un Comité de Defensa de la Revolución, que la contó entre sus miembros más destacados.
Desde entonces, han sido muy estrechas las relaciones de Alicia con esa organización de masas, fundada oficialmente por Fidel el 28 de septiembre de ese año.
Alicia festejó siempre los vínculos con la masa cederista bailando en sus aniversarios y congresos y propiciando la creación de obras que tuvieron como tema el quehacer cederista, en lugares tan masivos como los Estadios Latinoamericano, de La Habana; Palmar de Junco, de Matanzas; Guillermón Moncada, de Santiago de Cuba y en varios teatros y escenarios de la capital.
Hermosa relación que revive hoy, seis décadas después.
Alicia con los compañeros Armando Acosta y María Teresa Malmierca, Coordinador y Vice coordinadora Nacional de los CDR, respectivamente , y miembros fundadores del primer Comité, durante un homenaje en 1981.