Los candidatos de España. Foto: RTVE.
Mientras los candidatos aprovechaban la jornada de reflexión para descansar, ir al campo, al cine o simplemente darse un paseo por la ciudad, los más de 23 mil colegios electorales se organizaron para abrir este domingo a las nueve de la mañana las urnas para que puedan votar los casi 37 millones de ciudadanos convocados. En estos comicios generales, además de la renovación del Congreso de los Diputados y del Senado, habrá elecciones autonómicas en Valencia.
La moneda está en el aire y ya sólo queda esperar lo que decidan los ciudadanos españoles. La incertidumbre finalizará este domingo alrededor de las diez de la noche -cuatro de la tarde, hora de Cuba-, cuando se empiecen a conocer los resultados oficiales de las que quizá sean las elecciones más fragmentadas y disputadas en la historia del país.
El presidente del gobierno y candidato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, asumió el poder hace sólo diez meses tras una moción de censura que defenestró al derechista Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP). Sánchez, con menos escaños que su principal rival -85 frente a 135- logró sumar los apoyos de la mayoría de los grupos parlamentarios, con la excepción del PP y Ciudadanos (C´s), después de que las instituciones españolas entraran en una crisis profunda tras la sucesión de casos de corrupción en la derecha española. Pero el gobierno sólo duró ese tiempo tras no poder aprobar los presupuestos generales del Estado al no conseguir los apoyos suficientes, lo que precipitó las elecciones anticipadas.
Ahora, los 36 millones 893 mil ciudadanos convocados a las urnas, de los cuales dos millones residen en el extranjero, podrán elegir entre cinco grandes partidos el reparto del Congreso de los Diputados. España, al ser una monarquía parlamentaria, elige a sus gobierno desde la Cámara y en función de la mayoría de escaños. El Congreso español está integrado por 350 diputados, con lo que mayoría absoluta se sitúa en 176. Además se elegirán 208 senadores, con lo que se renovarán las dos Cámaras en las que reside la soberanía del país.
Papeletas electorales para las elecciones generales de distintas formaciones políticas. Foto: EFE.
Hace cuatro años fueron las primeras elecciones que enterraron el tradicional bipartidismo, que consistía en el reparto intercalado del poder entre PP y PSOE, tras emerger en el escenario político dos formaciones nuevas: Podemos -que ahora se llama Unidas Podemos (UP), por su alianza con Izquierda Unida (IU)- y C´s. La primera nació al calor del movimiento de los indignados del 15-M y concentró el voto de las formaciones tradicionales de izquierda, mientras que C´s ocupó el espacio de los desencantados y hartos de las corruptelas del PP, además de proclamar una ideario liberal.
En esta ocasión, a esas cuatro formaciones políticas se ha sumado una nueva: Vox, de extrema derecha y populista, que se ha convertido en un “movimiento ciudadano” que algunos comparan con el que llevó a Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, o al de Bolsonaro en Brasil e, incluso, al que llevó a la ciudadanía del Reino Unido a votar a favor del Brexit.
Su discurso pretende combatir lo que llaman la “dictadura progre”, en la que incluye al movimiento feminista, a las asociaciones que defienden los derechos de los homosexuales, gays y transexuales. Vox es un partido político que nació como reacción al “desafío independentista” en Cataluña, en el que los partidos separatistas intentaron proclamar la secesión unilateral en octubre del 2017, que derivó en un proceso judicial contra los principales dirigentes del independentismo en el Tribunal Supremo, donde están acusados de rebelión, sedición, malversación y desobediencia.
Todas las encuestas sólo coinciden en una cosa: que el PSOE ganará las elecciones, pero en ningún caso tendrá los diputados suficientes para sacar adelante la investidura. Además la fragmentación del voto de la derecha en tres partidos políticos y los altos índices de indecisos -entre 30 y 40 por ciento- auguran una noche electoral incierta.
En estos comicios también se elegirá al futuro gobierno autonómico de la Comunidad Valenciana, que actualmente está gobernada por una coalición de PSOE, Compromis y UP. Los sondeos auguran una nueva victoria de la coalición, sin embargo se vuelve a dar la misma circunstancia: nadie sabe a ciencia cierta cuántos votos logrará Vox, con lo que nadie da nada por ganado.
Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos), con sus asesores antes del comienzo del debate electoral en TVE. Foto: Reuters.
(Tomado de La Jornada)