Ideas creativas para lograr una alianza efectiva entre la Universidad y la Empresa

Continuando con estos ejercicios llegamos al quinto lugar por votación de ustedes, para generar ideas creativas sobre problemas actuales de la vida real en nuestra sociedad.

Muchos de ustedes argumentaron la importancia de tratar este crucial asunto.

Sabemos que es un tema que ha sido abordado en muchos buenos libros y diferentes eventos nacionales e internacionales, y sobre lo cual se han escrito tesis de maestría y de doctorado. Pero la columna Para Pensar…, nos convoca a generar ideas creativas en que nos esforcemos por aplicar el pensamiento lógico y el lateral.

La teoría de la triple hélice señala a las universidades; a las empresas-industria y al gobierno. Cuando esta tríada, no funciona bien, abundan las recriminaciones e intento de culpar a las otras partes por los fracasos o insatisfacciones.

De mi etapa estudiantil recuerdo que un vicerrector y brillante ingeniero, decía que había que realizar un cambio en las estructuras de las empresas, infiltrándoles la I&D y la Docencia, también acuño una frase lapidaria: “Hay que romper con la mala práctica de que los vivos vayan a los centros de investigación o se queden en las universidades y los bobos, sean los que se asignen a las empresas”. El simbolizaba antipedagógicamente a los vivos como aquellos recién graduados con expedientes destacados, y a los bobos a quienes parecía que pasaron por la universidad sin que esta hubiese pasado por ellos.

Ya luego en mi desarrollo como profesional, principalmente desde la administración central del estado cubano y luego desde la empresa, he aprendido algo sobre la intersección dialéctica de estas tres figuras socio-económicas, intentando centrarme más en los roles y procesos, que en las formas organizativas, las que no pocas veces son devoradas por la terrible burocracia.

Sabemos que en algunos países se está cuestionando la calidad de la docencia universitaria; que se producen alertas sobre la conversión de las universidades en empresas, en que la ruta del dinero y las ganancias financieras marcan la pauta, en detrimento de la generación de conocimiento; de la formación humana y de las investigaciones llamadas puras o de largo plazo.

Evidentemente estamos ante un problema complejo, por su carácter multifactorial, por su irremediable carga subjetiva y por estar integrado a un problema mayor: la incapacidad de los seres humanos, de vivir en paz revolucionaria con la naturaleza, la incapacidad de comprender a Gandhi cuando afirmó que en nuestro planeta había suficientes riquezas para satisfacer las necesidades de todos, pero insuficientes para saciar la avaricia de unos pocos.

Claro que no venimos a lamentarnos, ni a intentar demostrar la ocurrencia de un final apocalíptico; estamos aquí para luego de interpretar la realidad, hacer todo lo posible por transformarla en bien de la sustentabilidad y del desarrollo sostenible, con ideas y  acciones que nos conduzcan a una sociedad que garantice la mayor cuota de felicidad para todos sus hijos.

Venga entonces la lluvia de ideas sin formatos preestablecidos, para contribuir a una integración efectiva entre la Universidad y la Empresa.

¡Manos y mente a la obra!