Toda la política peruana gira alrededor de los Fujimori. La hija del autócrata, Keiko, dominó las elecciones de este domingo en Perú. Con un 61% de los votos escrutados, Fujimori obtenía un 39,4%, frente al 23,9% de Pedro Pablo Kuczynski, de centroderecha (Fuente: El País)
Guillermo TellAlberto Fujimori.
Obligados ambos candidatos presidenciales a segunda vuelta electoral, los peruanos parecen condenados a uno de dos gobiernos en los cinco años por delante, el del llamado fujimorismo con su ominoso lastre del pasado y el neoliberalismo despiadado que representa el ex primer ministro Pedro Luczynski, por la Alianza del Gran Cambio ambos coincidentes en navegar en un rumbo que puede avizorarse entre el temor y el sufrimiento sociales.
Así coinciden en apreciarlos lúcidos analistas nacionales y extranjeros, según las iniciales apreciaciones publicadas, ateniéndose a la propia historia política del país.
Se destaca el hecho de que el partido Fuerza Popular de Keiko Fujimori vuelve a dominar el Parlamento de Perú, sin que le hiciera mella la sombra de su padre, quien cumple una sentencia de 25 años de prisión por delitos de corrupción y asesinato por la conformación de escuadrones de la muerte. Ni que tampoco afectara a la más votada que compartiera aquel gobierno y heredara el mismo equipo cercano a su progenitor.
En cualquiera de las cábalas en las urnas por delante, se diría que todo transcurrirá en nombre del Padre y del maligno Espíritu regresivo de la restauración de la derecha neoliberal.
Sin embargo se señala como otra novedad electoral que la izquierda ha logrado la representación más alta de los últimos 31 años, lo que quiere decir que también la resistencia ocupará un espacio.