Ni los aliados se libran

Estados Unidos espía directamente a representantes y altos cargos de la Unión Europea. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) instaló micrófonos ocultos y se infiltró en las redes informáticas de la delegación que la UE mantiene en Washington. (Fuente Der Spiegel).
Guillermo Tell

Al menos desde septiembre de 2010, reseña la publicación, no hubo sedes diplomáticas europeas en la capital estadounidense que escapara a la colocación de micrófonos ocultos, ni a la extracción de sus ordenadores se extrajera del contenido de cualquier correo electrónico u otro documento, mediante el colosal aparato de espionaje planetario montado por el imperio.

La fuente periodística se remite a las revelaciones del ex agente Edward Sowden, para poner de relieve que tamaña intromisión ni siquiera respeta a los Estados que el discurso oficial califica de aliados, y hasta el presidente Barack Obama, agarrado en falta, en situación verdaderamente embarazosa, elude reconocer o tan siquiera referirse a la gravedad de tal comportamiento.

Nada dicen los responsables de los programas de espionaje Prisma que pueda justificar su magnitud y alcance en detrimento de la libertad y privacidad de la ciudadanía mundial, y para desviar la atención de la esencia del caso, los tiros se concentran en Snowden, en amplificadas versiones rocambolescas con la complicidad de poderosos centros mediáticos.

Habrá que concluir de una vez por toda que para el imperio no hay aliados, y en su lugar subordinados que merecen mantenerse bajo estricta y ultrajante vigilancia.