El presidente hondureño Porfirio Lobo denunció el viernes una conspiración en su contra e inmediatamente inició una reunión con los más altos jefes militares del país, uno de los cuales aseguró que en las fuerzas armadas "nadie está pensando en un golpe de estado". (Fuente:BBC)
Guillermo TellSe abstiene, por ahora, de acusar a la cúpula militar, y concentra sus disparos de alerta contra el empresario empresario Jorge Canahuati, propietario de OPSA, el mayor grupo editorial del país y que imprime los dos diarios de mayor tirada de Honduras, El Heraldo y La Prensa, un remedo centroamericano de los poderoso monopolios mediáticos "Prisa", de España, y "Clarín" de Argentina.
El comentario de Zelaya no se hizo esperar, y muy aleccionador por cierto: "En Honduras hay una dictadura de la oligarquía, una élite que gobierna el país y que ahora Lobo denuncia que conspira contra él". Y más aún: ". Lobo no lucha contra un grupo golpista, sino contra un modelo de país, un modelo económico y de seguridad fracasado que sólo le sirve a la oligarquía".Ahí está la clave.