Una acaudalada dama neoyorkina enfrenta cargos criminales por mantener a una inmigrante ilegal como sirvienta forzada a vivir en un closet durante casi seis años. La acusada, Annie George y su ahora fallecido esposo Mathia Kolath George, trajeron a su virtual esclava del Estado indio de Kerala. (Fuente: The Smoking Gun)
Guillermo TellEl incidente revela una de las agrias caras de la impúdica hipocresía del discurso oficial anti inmigratorio en Estados Unidos, que se encarna y visibiliza en mexicanos y centroamericanos, mientras los procedentes de otras áreas del mundo, en similar o peor situación, permanecen ocultos, omitiéndose la más mínima alusión.
Y aunque este caso, que sólo salió a flote por una señal proporcionada por el National Human Trafficking Resource Center, se llegue a ventilar ante tribunales, nunca se sabrá con certeza la cantidad de familias ricachonas que se aprovechan de los inmigrantes indocumentados para someterlos a brutales regímenes de sobre explotación.
Bajo muchas apariencias de respetabilidad, holguras y lujos, yace un subterráneo mundo de vergonzosa esclavitud transnacionalizada.