Costa Rica vive una inusual resistencia ciudadana contra carteles de las drogas, especialmente mexicanos. Autoridades y organizaciones civiles temen que el país quede atrapado en su guerra por el control de las rutas de narcotráfico, un escenario al que difícilmente podrían responder. (Fuente: BBC Mundo)
Guillermo TellLas autoridades de Guatemala, el país más cercano de Centroamérica , hace rato que emitió voces de alarma y está tratando de enfrentar su poder de penetración, que ahora llega hasta Costa Rica, donde los propios ciudadanos reconocen que su capacidad de respuesta sería muy deficitaria, y dada esa falta han dado señales de resistencia, frente a la identificación de empresas dedicadas al lavado de dinero al aumento de la tasa de criminalidad en las barriadas pobres, y los intentos de propagar la droga en las escuelas.
Pero por mucho empeño que se ponga, no se podrá eludir que el 21% de la población es pobre y en algunas zonas sube al 40%, y según advierte un experto "es una población vulnerable que no sólo puede ser comprada, sino aterrorizada", un caldo de cultivo generado por el saqueo de la gran potencia narco consumidora.