Decenas de miles de estudiantes han salido a las calles en una docena de ciudades italianas para protestar contra la reforma de la Universidad, que cabalga a marchas forzadas hacia su aprobación definitiva en el Senado. Desde Milán a Palermo, las manifestaciones piden la dimisión del primer ministro, Silvio Berlusconi, y de la ministra de Educación, Mariastella Gelmini, autora de la reforma, tachada de ultraliberal y de anticonstitucional por los estudiantes. (Fuente: El País)
Guillermo TellLa llamada reforma Gelmini, en discusión hace dos años, tendrá, entre otros efectos, la reducción en un 95 por ciento de las becas de estudio y restringirá el derecho a la educación privatizando de hecho los ateneos públicos. En su repudiada defensa del proyecto la titular del ramo argumenta que "promoverá el merito de los mejores". Acaso el mérito del dinero, de los mejores adinerados.
Uno de los carteles portados por los manifestantes parece resumir con ironía elocuente el espíritu del nuevo golpe al estudiantado italiano: "la mafia agradece al Gobierno por la muerte de la instrucción".