Sabíamos que las medallas tiritaban azules a los lejos, pero al menos se esperaba su inclusión entre las finalistas.
En la ronda inicial -clasificaban las dos primeras-, la portentosa morena concluyó en un tercer lugar que la envió al repechaje. Luego, en dicha instancia, cuando pasaban tres, Guerra terminó cuarta. O sea, siempre quedó a las puertas, y sin llaves para el cerrojo.
Ya en la discusión de preseas, seguramente los asistentes al evento disfrutaron en pleno la victoria de la británica Victoria Pendleton -grandes y asombrados ojos azules-, a quien secundaron, por ese orden, la china Shuang Guo y la ¿hongkoniana? Wai Sze Lee.
Por Latinoamérica, la mejor ubicación corrió a cargo de la venezolana Daniela Grelui, con su noveno escaño.