Enttrevista a Alfredo Sosabravo
Sosabravo no le teme al color. Su obra, versátil y abarcadora, es como los buenos vinos, con los años cobra más fuerza, vitalidad e impacto; es como si el tiempo transcurriera a la inversa para este incansable creador, que ha encontrado en la pintura el camino hacia la felicidad.
¿Quién es Alfredo Sosabravo?
Un Pintor que mira la vida con optimismo y se proyecta con esperanzas.
¿Cuál de todas las técnicas de las artes plásticas disfrutas más?
Disfruto de todas, pero la pintura sigue siendo mi preferida. La pintura es el inicio y el final de mi experiencia artística.
¿Por qué ese derroche de color, cuando las tendencias actuales se inclinan a una restricción de la paleta?
Nunca me he dejado llevar por las tendencias. De ser así, por generación hubiera sido un pintor abstracto. La edad no tiene nada que ver con el color. El color es una expresión de la alegría y optimismo que quiero transmitir.
En tu obra está presente el humor, la ironía, una imaginación sin límites. ¿Mundo interior o percepción del mundo circundante?
Ambas cosas a la vez. Entre si coexisten y se complementan inevitablemente.
¿Eres feliz?
Muy feliz, como un niño grande. Cada día trato de serlo más.
¿Cuánto le queda por hacer a Sosabravo?
Espero que me falte mucho todavía. La mirada está puesta en una escalera infinita, porque infinitas son las posibilidades del arte.
¿Cómo quisieras que te recuerden cuando ya no estés?
Que se me recuerde como lo que soy: un trabajador del arte que busca permanentemente la felicidad.
Alfredo Sosabravo Foto:Roberto Chile
El maestro en el acto de creación. Foto: Roberto Chile
Alfredo Sosabravo. Foto: Roberto Chile
Dama del Sombrero. Foto: Roberto Chile
El día del cometa. Foto: Roberto Chile
Grupo expectante. Foto: Roberto Chile
Hombre de corbata, 2010. Bronce-pátina, 100 x 40 x 20 cm
En el parque, 2000. Cristal de murano, 54 x 50 x 20 cm
Pescado sobre roca. Pieza de Cristal de Murano, 2005, 38 cm de alto x 25 cm de diámetro.
Pescador 2 de 4. Pieza de Cristal de Murano, 2005, 55 x 50 x 26 cm
Pescador. Pieza 1 de 9, Cristal de Murano, 2005, (60 x 50 x 25) cm.
Dama de verano, 2008. Bronce-patina 65 x 42 x 43 cm.