El castigo colectivo que aplica el Gobierno estadounidense contra todo el pueblo cubano es un crimen internacional. Foto: Pablo Porciuncula / AFP.
Un grupo que dice ser de “trabajo” y de la Universidad de Harvard ha publicado un informe suscrito por varios autores que promueve abierta y vulgarmente la política de agresión de Estados Unidos contra Cuba y los supuestos fundamentos que utiliza ese Gobierno para intentar justificar el atropello al pueblo cubano.
Es difícil creer que quienes aparecen como firmantes desconozcan que un castigo colectivo como el que aplica el Gobierno estadounidense contra todo el pueblo cubano es un crimen internacional y que ayudar a tapar el crimen los convierte en cómplices de él.
Es igualmente difícil suponer que quienes suscriben el texto desconozcan el impacto destructivo de la intensa y prolongada agresión estadounidense sobre la economía y la sociedad cubanas, sobre la gestión del Gobierno cubano, sobre los esfuerzos por impulsar el desarrollo, garantizar la justicia social y responder a las necesidades y aspiraciones del pueblo.
Sorprende la ausencia de honestidad intelectual entre aquellos firmantes que se supone sabrían distinguir cuál sería el impacto sobre cualquier país de una arremetida como la que sufre Cuba. Ninguno sería capaz de señalar con sinceridad, al hablar de una crisis, qué otro país, desarrollado o en desarrollo, lograría un crecimiento económico sostenido, garantizaría la estabilidad y el equilibrio social, evitaría un escenario de crisis y mantendría la paz nacional bajo una guerra tan despiadada como la que EE. UU. le ha impuesto a Cuba por más de seis décadas.
Culpar al agredido e intentar lavar la cara del poderoso agresor puede ser monetariamente atractivo, pero es también moralmente indecoroso.