Ninguno convenció, Trump como se esperaba cantó victoria (aunque lo hubieran despedazado, lo hubiera hecho). Biden decepcionó a sus seguidores. Foto El País.
No me refiero a la Copa América ni mucho menos, sino al debate entre los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos en 2025-2029.
J. Biden y D. Trump se enfrentaron en persona y sin público presente físicamente en la sala, en el primer debate televisado de 2024, en el que realmente no hubo mucha sustancia y sí muchos ataques personales. Si diera un veredicto, sería que perdieron los dos, ya que ninguno demostró que tiene condiciones para ser presidente de Estados Unidos.
Biden, en varias ocasiones, pareció perder el hilo de sus pensamientos y estar como decimos en Cuba “en Belén con los pastores”. Ambos candidatos se acusaron mutuamente de mentir sobre temas que van desde los veteranos y la frontera hasta el estado de la economía estadounidense y la inflación.
Trump atacó repetidamente a Biden por su manejo de la economía y su historial de política exterior, así como por las cifras récords de llegadas de inmigrantes “ilegales”.
Biden, por su parte, apuntó a la reciente condena penal de Trump y repitió que su rival es “una amenaza a la democracia”
Algunas de las respuestas de Biden (quien, además, estaba ronco) fueron confusas y poco claras, lo que sin duda aumentará la preocupación de muchos estadounidenses de que pueda estar demasiado mayor para ser presidente.
Biden, tras recordar la condena de Trump por cargos derivados de una supuesta relación con la estrella de cine para adultos Stormy Daniels, dijo que el expresidente tiene “la moral de un gato callejero”.
“No tuve relaciones sexuales con una estrella del porno”, respondió Trump. Como si de eso se tratara. Trump fue hallado culpable por unanimidad de 34 cargos de cometer fraude para ocultar ante la opinión pública, en el marco de unas elecciones, hechos que caracterizan ante muchos votantes una conducta inapropiada para un presidente. Con quien tuvo o dejó de tener relaciones sexuales a nadie le importa un bledo.
Ante varias preguntas Trump no quiso responder y también se mostró a la defensiva al hablar de su respuesta al ataque al Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021, y negó haber hecho jamás algo malo a lo largo de su vida.
En los temas de la economía y la inmigración, los temas que los votantes estadounidenses dicen en las encuestas son más importantes para ellos, ni Trump ni Biden se vieron convincentes.
Sí quisiera acotar que Trump se acercó más a lo que sus seguidores MAGA querían que dijera, mientras que Biden confirmó ante sus bases de votantes que muchos criterios acerca de su edad y aptitud mental son preocupantemente ciertos.
Viéndolo hablar en la televisión durante el debate, recordaba cuando visité el mausoleo de V. I. Lenin hace muchas décadas. Si hubieran puesto allí al J. Biden que apareció anoche en la pantalla, Lenin hubiera lucido más vivo que él.
En noviembre, a escoger entre lo malo y lo peor Fotos AP.
El tan esperado debate fue un espectáculo anodino, no solo porque no dijeron mucho, sino por la limitada credibilidad sobre lo poquito que expresaron.
Triste panorama para el electorado, tener que escoger entre dos viejitos mediocres y con limitadas dotes de estadistas. Ni Trump ni Biden demostraron ser aptos para dirigir Estados Unidos, en momentos de crisis tanto interna como mundial, sino más bien ser capaces de profundizar esa crisis y llevarla a niveles de extrema gravedad y peligro.
Insisto en que, en mi opinión, ambos candidatos, el de la esquina roja y el de la esquina azul, salieron derrotados del debate. Si algo se impuso fue la puerilidad y vanidad de dos candidatos sin programas ni estrategias, solo con deseos de poder y de mantener un imposible mundo unipolar.