Futbolista Christian Joel. Foto: Desmarque.
Hace unos días, mientras avanzaba entre el pasillo conglomerado de un P, me sorprendió la charla de algunos “compañeros de viaje”. Habitual ha sido desde que tengo uso de razón compartir cuanto debate pueda desprenderse del béisbol cubano y sus tantos temas candentes, mas ser testigo esta vez de una polémica sobre nuestro fútbol y sus jugadores fue, déjenme decirles, un descubrimiento agradabilísimo.
Así, como quien encuentra algo y no lo quiere soltar, me quedé cerca de ellos, oyendo con toda la atención y esquivando el empuje del chofer que pedía avanzar y no quedarse en el centro del bus.
Y escuché entonces expresiones de todo tipo, como la básica de que “Cuba sí tiene una pila de chamacos que juegan en clubes buenos” o que “socio, tenías que ver el golazo que le metió Onel al Manchester, o que Marcel tiene tremenda cantidad de goles”, o que “chico, Christian Joel ya está de titular en el Sporting de Gijón”.
En el fondo, les confieso, tampoco debería ser un motivo de asombro. Si en este país la comidilla se sitúa entre Messi o Ronaldo, o si el Valencia está rozando la Segunda y algunos dedican incluso su tiempo a seguir la actualidad del fútbol sudamericano, que también los nuestros lleguen a la “salsa” de los hinchas, resulta algo demasiado normal.
Lo raro sería, en todo caso, que casi nadie se entere de que este domingo el portero de La Habana Christian Joel volvió a ser titular en la Segunda División de España con el Sporting de Gijón. El joven de apenas 21 años había aprovechado bien la oportunidad de obtener minutos debido a la baja de Diego Mariño, quien contrajo COVID, y aunque el gallego ya estaba listo para volver a la cancha ante el Cstellón, el entrenador del club asturiano volvió a depositar su confianza en Joel.
El espigado cancerbero no solo es una de las grandes promesas de la reconocida cantera de Mareo y un arquero pretendido por clubes grandes como Liverpool, Atlético o Liepzing, sino que debería constituir también una apuesta de los encargados del fútbol cubano para cubrir el arco de la selección por un buen tiempo.
Otro que fue noticia esta semana fue Onel Hernández, cuya lesión le había mantenido lejos de los terrenos en la Championship inglesa. El oriundo de Morón volvió a jugar, tras ser incluido en la convocatoria por el entrenador Daniel Farke y mandado al césped en el minuto 90 de la Liga y disfrutar de la titularidad en FA Cup.
El mejor de todos los futbolistas cubanos en activo debió conformarse con una participación breve, pero con toda seguridad ganará su puesto una vez más como uno de los jugadores de mayor peso en la plantilla. La muestra fehaciente de esta conjetura fue la celebración unánime de la hinchada por su regreso.
En el tapete aparecen otros nombres: Carlos Vázquez, Marcel Hernández, Luis Paradela… El defensor central perteneciente al Alcorcón ya provoca cintillos en la prensa por su actuación con el Navalcalnero, club de Segunda que incluso sigue vivo en Copa tras apear al Eibar. Marcel decidió recoger sus bártulos y marcharse a Alajuelense, el campeón, para prestigiar las filas de este grande y seguir haciendo historia en Costa Rica, donde Paradela sigue sorprendiendo a los especialistas.
Por suerte, estos no son los únicos jugadores nacidos en la isla grande del Caribe que andan por todas las latitudes metiendo y parando goles, derrochando talento y tocando con tanta furia en la puerta de la selección que en cualquier momento la derriban con resultados e ilusión.
La frase
“Los goles sufridos acechan, siempre. Uno no recuerda los que salvó, sino los que le metieron. El arquero que no tenga ese tormento interno, no tiene futuro”, Lev Yashin.
El joven de apenas 21 años volvió a ser titular en la Segunda División de España. Foto: Desmarque.