Por Ariel Trujillo Varela
Rafael Varane
Nadie podría imaginarse pocas semanas atrás que el joven defensor del Real Madrid, Rafael Varane, fuera a destacarse de manera magistral frente a grandes equipos de la talla del Barcelona y el Manchester United.
Y es que el central de 19 años ha crecido muy deprisa mentalmente y ha demostrado tener fibra en los duelos semifinales de la Copa del Rey, en los cuales no solo anotó dos perfectos goles de cabeza, sino también robó balones y neutralizó por completo al mejor ataque del mundo de los últimos 5 años.
Mourinho acertó tácticamente colocándolo por Pepe, pues el francés no defraudó con la marca, especialmente con la de Messi. El desafío del martes pudiera calificarse perfectamente como el de consagración para Varane, porque sencillamente Rapha fue espectacular delante de los miles de aficionados del Camp Nou y de millones de televidentes.
El francés llegó al Real Madrid en el verano de 2011, sin apenas hacer ruido y avalado por Zinedine Zidane. En un principio, se especulaba del fichaje de un central prometedor, con potencialidades para ser un futbolista de gran calibre. Pero nadie podía imaginarse que sería tan bueno. Ubicado de titular como una solución de urgencia para el partido de ida de la Copa, termina por consolidarse como el líder de la zaga blanca.
Hace dos años y tres meses que debutó con el Lens y ya atrae las miradas de Ferguson y Deschamps, quien lo incluyó en el listado para integrar la Selección Nacional, luego de deslumbrar al mundo en el Clásico del Bernabéu.
Los que lo conocen resaltan su madurez desde que era un niño, algo que le ha servido para superar etapas a una velocidad de vértigo. El camino ha sido rápido pero no fácil. Su rápido crecimiento provocaba continuas lesiones en sus rodillas.
En las categorías inferiores a Raphael le llamaban el pequeño Laurent Blanc por su gran técnica y su capacidad de anticipación. Sin embargo, no fue hasta los 18 años que se fijaron en él, gracias a su fortaleza, cada vez superior.
Antes de la semifinal de la Copa del Rey, Varane había jugado de forma irregular, tanto en el Lens como en el Real Madrid. Había sido internacional sub-18 y sub-21, pero no convocado a la selección de mayores.
Pero a partir de ahora la historia será otra, porque el muchacho no ha defraudado a quienes se fijaron en él. Por el momento, Mourinho lo ha declarado como el mejor defensa blanco: infranqueable por alto, por bajo, importante en la salida del balón, piedra angular para alcanzar la victoria.
En el momento clave, Raphael Varane ha demostrado que ha llegado para quedarse en el Madrid. Y por mucho tiempo. Tiene sólo 19 años.