El realizador Randol Menéndez Cruz (izquierda) durante el rodaje de uno de los capítulos de "Hábitat". Foto: Juventud Rebelde
La Mesa Redonda estrenó este jueves el primer capítulo de la segunda temporada de "Hábitat", serie documental que recorre diferentes parajes del país en busca de captar imágenes de lo más hermoso de la flora y fauna, para luego mostrarlas al público con un claro perfil educativo. Bastante tardamos en realizar este tipo de material, pues ya estamos habituados a documentales extranjeros que tratan de la geografía de todas las latitudes del planeta, al punto que, audiovisualmente, nuestro conocimiento de Cuba y sus maravillas naturales es casi nulo.
"Lomas de Banao" se titula este episodio; Raúl Isidrón, un explorador ante la cámara que nos guía a través de los diferentes escenarios, imita la dinámica de Steve Irwin, australiano conocido por su programa "The Crocodile Hunter", pues aprovecha su carisma para lograr una empatía con el espectador, además de huir de cualquier tipo de lenguaje científico, dejando las cosas claras y sencillas. Quizás su único lunar sean las pausas extremadamente largas cuando habla e interactúa con la cámara, algo que no ocurre con la voz en off; además, transmite una sensación diferente a la acostumbrada con la voz en off, en cada una de las tomas donde aparece con los animales que desfilan ante el lente sin él robarle protagonismo a ellos ni viceversa.
Las imágenes de la fauna, los paisajes, incluso las tomas aéreas, no tienen nada que envidiar a la fotografía de documentales de factura extranjera. No estamos comparando con "Océanos", pero hasta las tomas submarinas dejan buen sabor de boca. Lo mejor de todo, y repito, es que nos permite al público nacional un acercamiento a lugares de difícil acceso, ya sea por ser zonas protegidas, por la ausencia de un plan turístico asequible a todos, o por lo intricado de algunos de estos paisajes.
El capítulo no es perfecto, algunos cortes bruscos nos dejan con dudas si seguimos en el mismo escenario o si nos hemos transportado, aun con las aclaraciones de Isidrón. La inexperiencia quizás, pero el resultado general es más que gratificante.
Ojalá y "Habitat" no sea un intento aislado, y se levante de una vez el telón que existe sobre la naturaleza cubana. Sí, los recursos no serán suficientes para producir con una frecuencia de países desarrollados materiales de interés geográfico sobre la Isla, pero los temas sobran: cuevas, especies en peligro de extinción, nuestras pequeñas cumbres; no sé, pero el conocimiento de nuestro país es indispensable.
(Tomado de Uno de Guanajay)