Aleida Guevara (al centro) ofreciendo una conferencia en Sabadell. A su lado, de izquierda a derecha, la cónsul cubana Iraida Guerrero; Joaquín Heredia; la cónsul boliviana Alicia Muñoz y el vicecónsul venezolano Jorge Recio.
En el número 5 de la calle Sant Antoni radica el pequeño despacho del Casal de Amistad con Cuba de Sabadell, municipio barcelonés con poco más de doscientos mil habitantes. Llego allí acompañado por Xavier Rosell, colega amigo, y al abrirse la puerta nos recibe la sonrisa de Joaquín Heredia.
"Aquí tienes al presidente de nuestro Casal", me dice Xavier, y yo estrecho la mano de Joaquín, y él que "cuéntame algo de la Isla", y yo le cuento, y él "pensamos ir a Cuba a desfilar el Primero de Mayo", y yo me asombro de la cantidad de fotografías de Fidel y el Che que pueblan las paredes.
Pareciera que no estoy en España. Pareciera que conozco a este hombre hace ya tiempo. El diálogo, más que fluir, chorrea, pasa en tropel por calles de La Habana, desemboca en "ese calor humano y solidario de vosotros", se adereza con alguna que otra anécdota, hasta que el bombillito rojo de mi grabadora avisa de que es tiempo de pasar a la entrevista.
"En 1995, un grupo de españoles de izquierda y dirigentes de organizaciones obreras hicimos un viaje a Cuba y encontramos una realidad que no era la que conocíamos a través de los medios de comunicación europeos. Ni idea teníamos de aquello. Entonces visitamos centros de educación y salud, vimos las carencias que atravesaba el país para salir adelante en esos frentes, y decidimos echar una mano.
"Al volver a España lo primero que hicimos fue enviar útiles escolares (libretas, gomas, lápices), y luego hicimos lo mismo con hilo de sutura de todas clases. Y en 1997 nos reunimos allá con la gente del ICAP, presentamos nuestro Casal, dejamos las posturas y propósitos claros, y ellos nos dijeron que pa'lante.
"A partir de ese momento comenzamos a trabajar más duro. Había un hospital aquí que había cerrado por problemas de solvencia económica, y después de muchas gestiones logramos sacar de allí cuatro quirófanos hidráulicos, dos de parto, dos incubadoras, sillas de ruedas, cunas... En fin, un montón de material.
"Todo eso fue a parar a hospitales en Jagüey Grande y Colón, en Matanzas, un lugar que escogimos como destino de la ayuda porque se encuentra a mitad de camino entre La Habana y Santa Clara, y de ese modo podría servir como punto de socorro para cualquiera que sufra algún tipo de percance en el trayecto. También hacia ese territorio salieron posteriormente un electrobisturí y un desfibrilador, así como un moderno equipamiento oftalmológico que llegó a Cuba hace muy pocos días.
"Precisamente en Jagüey se encuentra la obra solidaria más grande que ha desarrollado nuestro Casal. Se trata de un centro para niños con discapacidades físicas y mentales que se inauguró en 2007, el cual puede atender de 17 a 23 muchachos y dispone de todo, desde habitaciones espaciosas hasta comedor y lavandería. Fue una obra nuestra casi de punta a cabo, de los cimientos al tejado. Inclusive las ventanas de aluminio y las puertas, las bombillas y los interruptores, partieron de Sabadell. En ese proyecto aportamos 78 mil euros, y hay que decir que recibimos las generosas ayudas del Gremio de Constructores de esta ciudad y la empresa de pinturas Hempel, que siempre nos ha respaldado muchísimo.
"Te preguntarás de dónde sale ese dinero. Pues en parte del Ayuntamiento, pero también de nuestro esfuerzo. Por ejemplo, ya es habitual que recabemos fondos en la Fiesta Mayor de Sabadell: para esa ocasión, desde hace algunos años los miembros del Casal salimos a la calle a vender mojitos, artesanías, libros, comidas típicas y cervezas cubanas, ofrecemos conciertos musicales con agrupaciones que estén de gira por acá... Y lo que se recauda es estrictamente para cooperar con ustedes. Fíjate que cuando nosotros viajamos a Cuba, cada uno se paga su billete, y no se desvía ni un euro para ningún fin personal de los miembros del Casal. Esta es una norma que respetamos firmemente.
"Con el paso del tiempo, nuestro poder de convocatoria ha crecido enormemente. Al principio nos veían con cierta suspicacia, pero ahora contamos con auditorios muy superiores a medida que hemos ido aunando fuerzas y luchando contra la desinformación desde la información. Por citarte unos pocos ejemplos, aquí han estado Aleida Guevara, la hija del Guerrillero Heroico; Magaly Llort y Adriana Pérez, madre y esposa, respectivamente, de dos de los Cinco Héroes; ha dado conferencias la ex embajadora cubana Isabel Allende; han cantado Vicente Feliú y la recién fallecida Sara González...
"Desde el comienzo de la cooperación hasta ahora hemos enviado unos diez contenedores, incluyendo todo el soporte técnico de una ludoteca y dos autobuses que ahora mismo transportan pasajeros en la capital cubana. Tenemos más de cuarenta miembros activos, pero hay más gente que nos apoya de una manera u otra. Cuando echas una mirada atrás, notas que hemos hecho muchas cosas que nos llenan de satisfacción y orgullo. Todo sea por Cuba, que es una llamita de conciencia en este mundo".
Preparativos para envío de ayuda solidaria a Cuba
Uno de los ómnibus sabadellenses que ahora ruedan por calles de La Habana.