Increíblemente, apenas un mes después de haber conspirado y participado en el secuestro y la expulsión de Honduras del Presidente Manuel Zelaya, uno de los dos más recalcitrantes magnates de prensa de Honduras, Jorge Canahuati Larach, cuyos diarios son los voceros más fanáticos del régimen Micheletti, ha sido copatrocinador del "Premio Derechos Humanos" 2009 de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la asociación de los magnates de la prensa comercial del continente.
La SIP es este cartel de comerciantes de la información que predica constantemente su versión de la libertad de prensa en campañas de difamación dirigidas de manera sistemática en contra de los líderes progresistas de América Latina.
Canahuati ha participado activamente a la conspiración que resultó en el golpe de Estado del 28 de junio último y ha asesorado al dictador hondureño con una indiscutible fidelidad.
Simultáneamente, el multimillonario hondureño ordenó a sus diarios La Prensa y El Heraldo mantener una línea de firme apoyo al golpe de Estado, lo que dio lugar a unos disparates espantosos a favor de Micheletti y su tropa.
Al presentar sus premios anuales este 1ro de julio de 2009, la SIP tuvo el privilegio de presentar como patrocinador de su "Premio Derechos Humanos" la Organización Publicitaria, S.A., de San Pedro Sula, Honduras, editora de este mismo Canahuati que conspiró con el régimen asesino, cuyos primeros gestos fueron callar a la prensa que defendía al Presidente Zelaya.
La SIP otorga sus premios anuales "tanto para destacar a periodistas y periódicos de todo el continente en sus aportes a la excelencia del periodismo y la defensa de la libertad de expresión", como lo afirma textualmente su sitio web.
CANAHUATI VENDE PERIODICOS, PIZZAS Y POLLO
Enseñando las características de muchos de los miembros de la SIP que invierten en el mundo de la prensa solo por su interés en manipular la opinión pública en función de la oligarquía a la cual pertenecen, Canahuati tiene un portafolio financiero bien diversificado.
Posee en Honduras las concesiones exclusivas de distintas cadenas o marcas norteamericanas conocidas internacionalmente, como Pizza Hut, Kentucky, Seven Up, Gatorade o Lipton.
Su firma Corinsa es el concesionario exclusivo de PepsiCo del país. Su mega tienda Comercial Larach completa el retrato de este negociante fascista del cual la SIP reconoce el éxito comercial.
La investigadora de la Universidad Nacional de Honduras Leticia Salomón, destapó hace poco la identidad de los grandes responsables del golpe de estado en su país. Detrás del General mercenario Vásquez y del caudillo Micheletti, se encuentra un "grupo empresarial liderado por Carlos Roberto Facussé, dueño del periódico La Tribuna, que junto con La Prensa, El Heraldo, los canales de TV 2, 3, 5 y 9 fueron el pilar fundamental del golpe", afirmó.
Las familias opuestas al Presidente Zelaya, entre las cuales la de Canahuati, controlan "el 90 por ciento de la riqueza que produce el país", afirma.
El ex presidente Carlos Roberto Facussé, es el otro poco honorable miembro de la SIP al cual la organización fundada por la CIA y radicada en Miami evita de recordar sus deberes.
La SIP es encabezada por representantes de grandes fortunas infiltradas en el mundo de la prensa, encabezadas por un "Presidente Honorario Vitalicio", Scott C. Schurz, dueño del Herald-Times de Bloomington, Indiana, y de varios otros diarios. Su presidente es Earl Maucker, del Sun-Sentinel de Fort Lauderdale, Florida.
Un latino americano aparece en el tercer lugar de esta nomenclatura, Enrique Santos Calderón, pontífice de la prensa colombiana. El secundo Vicepresidente es nada menos que William E. Casey, de Dow Jones & Co, el servicio de información bursátil de New York, mientras el tesorero es Milton Coleman del influyente diario conservador The Washington Post.
En la ciudad de Miami, ciudadanos hondureños radicados en esa ciudad y ciudadanos estadounidenses denunciaron este lunes al Miami Herald y El Nuevo Herald, eminentes miembros de la SIP, por su absoluta falta de rigor en su cobertura de la situación en Honduras.