El autor y su obra

Generalmente, cuando hacemos uso de estos vocablos, automáticamente uno piensa enseguida en un buen libro, una buena pintura, una excelente obra musical o en cualquier manifestación del arte y de la cultura.

Hoy, con el perdón de todos ustedes, no se hará referencia a esas cosas tan agradables y tan necesarias en la vida del ser humano, sino a los más destacados terroristas de origen cubano que el gobierno de los Estados Unidos protege y alimenta y de sus obras criminales de carácter internacional, no solamente contra ciudadanos cubanos, sino también norteamericanos, chilenos, venezolanos, coreanos  y  guyaneses.

El gobierno cubano y muy especialmente su Comandante en Jefe, Fidel Castro, se han dado a la tarea de denunciar públicamente tales crímenes y de ofrecer innumerables pruebas al Gobierno de los Estados Unidos y sus órganos  federales especializados, entre otros, al Buró Federal de Investigaciones (FBI según sus siglas en inglés), pero la respuesta desafortunadamente siempre ha sido el silencio y la inacción.

Cuando decidieron actuar, fue precisamente para hacer todo lo contrario. Arrestaron y sancionaron después de manera cruel y totalmente arbitraria a cinco valerosos cubanos, luchadores antiterroristas,  que  se mantienen de forma digna, erguidos y vigilantes, en señal de condena por la doble moral con que el gobierno de Estados Unidos práctica su llamada guerra contra el terrorismo.

Los rostros, así como las cualidades de estos cinco cubanos han de ser conocidas por toda persona honesta de este mundo. La lucha que los motivó a dejar atrás a sus familiares para proteger la vida de ciudadanos estadounidenses y cubanos da una certera idea de su valía personal. Si ayer ellos se esforzaron y sacrificaron, hoy le toca a la comunidad internacional exigir su inmediata liberación a la justicia norteamericana.

Nueve años de vengativa prisión es más que suficiente, paremos este horrendo crimen.
Luis Faustino Clemente Posada Carriles, para asombro de muchos y complacencia de otros, ha tenido el descaro de proclamarse autor intelectual de innumerables episodios de carácter criminal ante los medios de prensa, entre otros la voladura de un avión de cubana en pleno vuelo en 1976, en el que perdieron la vida 73 personas inocentes, la mayoría de ellos, jóvenes esgrimistas que retornaban a su país tras unas competencias deportiva.

El pueblo cubano le rindió el merecido homenaje a sus victimas y todavía llora y reclama justicia para sus hijos. Ello lo hace solicitando al gobierno de los Estados Unidos el procesamiento legal de Posada Carriles como elemento terrorista, o en su defecto que cumpla con su obligación internacional de extraditarlo para Venezuela, tras su reciente liberación en territorio norteamericano.

Posada es además el principal responsable de muchos asesinatos y torturas practicadas contra militantes de la izquierda venezolana a finales de la década del 60 desde su Posada integró la Dirección del Servicio de Inteligencia y Prevención (DISIP) de ese país, donde ocupó el cargo de Jefe de Operaciones y cumplió también tareas como enlace con la CIA.

Los familiares de las victimas, hoy agrupados en un comité, también reclaman justicia y su extradición a Venezuela.

Como si fuera poco, en 1998 Posada confeso a dos periodistas de The New York Times, ser al autor intelectual de las bombas colocadas en hoteles turísticos cubanos que causaron la muerte del joven empresario italiano Fabio Di Celmo.

Pedro Crispín Remón, otro de estos connotados autores, estuvo detenido en Panamá junto a los terroristas Luis Posada Carriles, Guillermo Novo Sampoll y Gaspar Jiménez Escobedo tras haberse enrolado en un plan de atentado contra el presidente cubano Fidel Castro en ocasión de la Cumbre Iberoamericana.

Un informe confidencial del FBI destaca entre sus actos más detestables, el hecho de ser el asesino del diplomático cubano Félix García Rodríguez y del ciudadano cubano-americano Eulalio José Negrín. Por otra parte,  la Comisión senatorial que investiga en Puerto Rico el asesinato de Carlos Muñiz Varela, solicito oficialmente su dossier al gobierno de los Estados Unidos.                          

Guillermo Novo Sampoll,  es otro de los terroristas inseparables de Posada Carriles y Orlando Bosch Avila, las propias autoridades norteamericanas le adjudican  junto a su hermano Ignacio, ser autores comprobados de 75 acciones terroristas, entre ellos el asesinato del ex canciller y embajador de Chile en Washington, Orlando Letelier y su colaboradora, la joven norteamericana Ronni Moffit.

No son estos personajes del terror los únicos involucrados en estos abominables crímenes y que andan libres por las calles de Miami, con la permanente cobertura del Nuevo Herald y de presentadores de la televisión tales como el dominicano Oscar Haza.

La lista de terroristas implicados en estas y otras acciones sería interminable, bastaría señalar la existencia de otros terroristas reconocidos como es el caso de Orlando Bosch Avila, también responsable de la explosión del avión de cubano en Barbados en 1976, cuyo expediente criminal en el FBI ya no tienen donde guardarlo por lo voluminoso que resulta o la de los terroristas Gaspar Jiménez Escobedo, responsable de la muerte en México del técnico de la pesca cubana Artagñan Díaz Díaz o el caso de Virgilio Paz Romero y José Dionisio Suárez Esquivel, quienes participaron en el asesinato del excanciller chileno Letellier.

No nos debe de sorprender la profunda crisis de credibilidad por la que están atravesando los órganos de justicia de Estados Unidos como resultado directo de las erróneas políticas que en materia de lucha contra el terrorismo aplica el gobierno y que como todos sabemos, se ha ganado la critica no solo de amplios sectores de su propia sociedad sino también de la comunidad internacional en su conjunto y de prestigiosas instituciones como la ONU y su cuerpo de relatores.

Así las cosas, el 20 de agosto tiene lugar en el Onceno circuito de la Corte de Apelaciones de Atlanta, la vista oral sobre el caso de los cinco cubanos prisioneros injustamente en cárceles norteamericanas, en la que la Fiscalía y el equipo de la Defensa expondrán sus consideraciones acerca del caso.

Paradójicamente a lo que siempre suele ocurrir, en esta ocasión la Fiscalía se presentara ante dos de los tres jueces de la Corte de Atlanta designados al caso, para defenderse de las demandas presentadas por la defensa como consecuencia directa de su mala conducta durante todo el proceso, orientada por la asesoría del grupo terrorista Hermanos al Rescate.

No cabe duda de que será un evento que llamara la atención de los grandes medios de prensa estadounidenses y del mundo. Allí en Atlanta, quedara registrado para la historia de la jurisprudencia moderna, una importante batalla entre la verdad contra la mentira, de lo justo contra lo injusto, de lo bueno contra lo malo, de lo honesto contra lo deshonesto y de lo humano contra lo inhumano y cruel.

Algunos medios han anunciado la presencia en esa importante cita, de ilustres abogados y personalidades de relieve internacional que de una forma u otra han estado inmersos en este caso. Ellos serán testigos directos de todo cuanto allí acontezca y se encargarán también de dar a conocer al mundo su verdad en relación a este injusto y arbitrario proceso.

Es de esperar que los medios de prensa allí presentes, también realicen un decoroso papel y ayuden a romper con profesionalidad y objetividad, la gran cortina de silencio en que ha sido sumido dicho caso.