Nuevas maniobras checas contra Cuba

"Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer",  reza un viejo refrán. Eso mismo, pues,  ha sucedido por estos meses cuando  los gobernantes checos se han esmerado por servir de  coro en Europa a todo el tinglado de frecuentes agresiones ideológicas de Estados Unidos contra Cuba. Eso mismo sucedió a mediados de noviembre del 2005, cuando Praga abrió sus puertas al mismo grupúsculo de redomados anticomunistas y oportunistas de siempre, integrado por representantes de la ultraderecha  checa, eslovaca, alemana, búlgara y española. Allí rebuznaron los mismos ataques ante la "pasividad y tolerancia" de la  Unión Europea con  respecto a Cuba e invocaron por apoyar  a los mercenarios de Estados Unidos dentro de la  Isla.

"Cuba en el camino de la democracia", se les ocurrió denominar al nuevo show propagandístico anticubano, conocido también como Forum Pupolini 2005, organizado por  Mirek Topolanek, presidente del Partido Cívico Democrático, quien pretende ganar las elecciones en ese país.  Presto a ganar los favores de la ultraderecha de su país y de Europa, así como del amo todopoderoso de Washington, Topolanek despotricó contra la  débil posición  de la UE con respecto a Cuba, exigiendo de ésta una "política eficiente, suficiente e inequívoca" para eliminar a la Revolución Cubana y su inequívoco ejemplo para Venezuela. La existencia de Cuba revolucionaria es un peligro para Latinoamérica para éste necio de turno, ambicioso de sórdido protagonismo político. No faltó tampoco el coauspicio del FAES, una macabra fundación contrarrevolucionaria fundada por José María Aznar y el Partido Popular español.

Pavol Hrursovsky (presidente del Parlamento eslovaco),  Philip Dimitrov (ex primer ministro de Bulgaria),  Arnold Vaatz (vicepresidente del Comité de Relaciones Exteriores del CDU en Alemania), Jorge Moragas (diputado español por el Partido Popular) y Tomas Pojar (viceministro checo de Relaciones  Exteriores), entre otros, compitieron en elaborar y lanzar sucias diatribas contra Cuba y congraciarse con el invitado especial al evento: el representante de la mafia anticubana Frank Calzon, presidente del  autotitulado Centro para la Libertad de Cuba.

El redomado anticubano y probado agente de la CIA presentó una ponencia denominada "Diecinueve preguntas sobre Estados Unidos y Cuba", en la que realizó una defensa a ultranza del criminal bloqueo contra Cuba y acusó de ser responsable de una supuesta miseria económica que, según el, vive en país.

Si de ilusos se trata, Frank Calzón demostró que su bobera lo coloca en el sitial de honor entre aquellos que todavía sueñan con la vieja y estúpida utopía de ver a Cuba empujada hacia el capitalismo. Usando el mismo argumento empleado por sus congéneres de la Fundación Nacional Cubano Americana, el Consejo por la Libertad de Cuba y Cuba Independiente y Democrática, por citar algunos,  confía que los combatientes de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior volverán sus armas contra el pueblo.  En tal sentido, declaró: "Creo que la esperanza de los millones de cubanos es que cuando el momento llegue, las Fuerzas Armadas en Cuba, como sucedió en otros países que habían estado bajo el comunismo, decidan ponerse de parte de las esperanza, de parte de la libertad, de parte del desarrollo del país, en fin, de parte de los cubanos y no de parte del dictador".

Ante tal infamia, bastaría recordarle al señor Calzón que nuestras FAR y el MININT son el pueblo mismo y jamás traicionarán ni a Fidel, ni a su pueblo. Allá los tontos que quieran creerle sus ilusiones de agorero barato. Allá los que se engañan con planes y transiciones fabricadas por políticos frustrados. Allá los que se ilusionan con falsas e imposibles expectativas.

Los políticos checos no se han cansado de fabricar provocaciones contra Cuba para influir sobre las decisiones de la Unión Europea y condicionar la política de la misma dentro del macabro plan aislacionista dirigido por Estados Unidos. Aún se recuerda la provocación del 28 de octubre del 2005, cuando quisieron montar un show propagandístico en un hotel habanero, invitando a una recepción a varios de los mercenarios de la SINA. Aún se recuerdan las expresiones histéricas de Petr Stiegler,  encargado de negocios de la República Checa en Cuba, quien estuvo presto a seguir el rejuego contrarrevolucionario del Jefe de la SINA estadounidense.

Días después, acudieron presurosos a Bruselas los representantes del MINREX checo para buscar una condena contra Cuba por parte de la Unión Europea. La provocación estaba  realizada y buscaban con ansiedad sus sucios frutos. El Canciller Cyril Svoboda, contó con la farisaica cooperación del ministro de Relaciones Exteriores de Eslovaquia  Eduard Kukan.

El ministro de RR. EE. Checo, Cyril Svoboda, se ha destacado como uno de los principales promotores de las provocaciones checas contra Cuba. Ha querido sistemáticamente visitar nuestro país con el propósito de reunirse con los mercenarios pagados por la SINA y crear en la Habana una flagrante intromisión en nuestros asuntos internos, fomentando de esta forma una crisis artificial que lleve a enrarecer las relaciones entre Cuba y la Unión Europea.

Svoboda con su frustrada visita a Cuba quiere protagonizar otra provocación como las realizadas con anterioridad por el senador checo Karel Schwarzenberg en el 2005 y Jan Bubeník y el ex ministro Ivan Pilip, en el 2001. Tal como se prestaron estos señores para apoyar políticamente y abastecer de propaganda y medios para fines contrarrevolucionarios a los supuestos disidentes dentro de la Isla, una reciente provocación fue montada por estos días por otras dos ciudadanas checas: la modelo Helena Houdová y Mariana Kroftová, las que fueron conminadas a abandonar el país el pasado domingo 29 de enero.

Continuando la cruzada anticubana promovida por la ultraderecha checa y bendecida por la Casa Blanca y la mafia de Miami,  un grupo de miembros del Comité Internacional para la Democracia en Cuba (CIDC), con sede en Praga,  visitó Chile, Argentina y Uruguay el pasado mes de noviembre para buscar adeptos al plan de una venidera "transición democrática" en Cuba, siguiendo el mismo discurso político elaborado al respecto por la administración Bush. Jan Ruml  (ex ministro del Interior de la República Checa), Philip Dimitrov (ex primer ministro de Bulgaria), Markus Meckel (diputado alemán)  y el escritor polaco Wojciech Bonowicz, fueron los encargados de sondear sobre  el rol que deberían desempeñar las naciones latinoamericanas y europeas en una época post Castro.  Los viajantes, cargados de mentiras e infamias, fueron recibidos por una minúscula representación de los tradicionales enemigos de la Revolución Cubana en la región, bajo los auspicios del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) y  la organización checa People in Need, dudosa fachada de un activo grupo de agentes de la CIA.

Para cerrar el año 2005 con sus reiteradas provocaciones contra Cuba, el MINREX checo declaró el 27 de diciembre del 2005 que en el actual año contribuirá a financiar proyectos en varios países, entre ellos Cuba,  dirigidos a impulsar el desarrollo de la sociedad civil, la observancia de los derechos humanos y la aplicación de los principios del Estado de derecho. Si realmente los gobernantes checos quisieran impulsar el desarrollo de la sociedad civil y validar los derechos humanos, ¿por qué no ayudan a financiar los importantes Programas de la Revolución, encaminados a elevar el nivel de vida material y espiritual de todo el pueblo cubano? Desde luego, nosotros somos capaces de buscar los recursos, tal como lo hemos hecho hasta ahora, para llevar adelante esta gran obra transformadora en beneficio de nuestro pueblo. No necesitaríamos ese dinero sucio y condicionado de malas intenciones, dirigido a comprar adeptos y a fabricar traidores.

Ante tanta infamia y repugnantes maniobras, pienso en aquel pasaje de "Reportaje al pie de la horca, escrito por un digno representante de la antigua Checoslovaquia, asesinado por los fascistas, Julius Fucik, en que narró su paseo por su amada Praga junto a su carcelero y torturador:

"Otra vez después de un interrogatorio que duró un día me metió en un auto y me condujo atravesando la Praga nocturna hasta Hradcany subiendo por la calle Neruda:

-Bien sé que amas Praga. Mírala bien ¿es que verdaderamente no querés volver a ella? ¡Es tan hermosa! Y seguirá siéndolo mientras vos ya no existas.

Representaba bien el papel del tentador. En esa noche de verano se respiraba ya la proximidad del otoño y Praga aparecía azulada y vaporosa como la uva madura, embriagadora, como el vino; yo hubiera deseado seguir mirándole hasta fin del mundo, pero interrumpí:

-...Y será más hermosa aún cuando ya no existan ustedes."

De esa forma, señores traidores a la raza humana, amamos nosotros a Cuba. Nosotros vivimos en  ella y para ella. Viviremos en la bella página de la historia que escribimos, aún después que ustedes y sus sucias maniobras hayan desaparecido sin dejar más que un bochornoso recuerdo, ya que,  como dijo premonitoriamente Fucik: "será más hermosa aún cuando ya no existan ustedes."