Cualquiera diría que por el número de naciones envueltas en este conflicto, debate que se sucede religiosamente todos los años a mediados de este mes de marzo en la ciudad Suiza de Ginebra, estamos en presencia de la batalla del fin del mundo. Pequeño en comparación, queda el enfrentamiento entre Wellington y Napoleón en los campos de Waterloo. Pero no. Esta no es una batalla con tanques, aviones, bombas ni cañones. Eso queda para Irak. Esta se trata de una batalla diplomática en la que las armas que emplea una de las partes, el grande contra el pequeño, son las del soborno a los gobernantes que se venden al poderoso "Caballero Don Dinero" o la amenaza económica manejada con guantes diplomáticos a los países que se resisten a votar que SI por una resolución de condena contra Cuba en el tema de los Derechos Humanos.
"A partir de hoy tendremos a diario en la prensa mundial los reportes de las escaramuzas diplomáticas que se sucederán en los salones del Palacete de Ginebra, sede de las Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. De nuevo Goliat contra David, que para llevarlo a los términos infantiles de los cartones animados de "Tom and Jerry", es el eterno juego del gato que trata de aplastar con sus temidas garras al pequeño y astuto ratoncito.
La primera andanada de esta batalla diplomática la acaban de disparar ayer domingo 13 de marzo 500 prestigiosos intelectuales del mundo, suscribiendo un documento en el que rechazan las maniobras de Estados Unidos contra Cuba a propósito del tema de los Derechos Humanos. ¿ Y saben quien encabeza la extensa relación de mas de medio millar de personalidades del mundo de la cultura, las artes y las ciencias? Pues el primero en decir que NO, que basta ya de jugar con los Derechos Humanos en Ginebra para complacer los dictados selectivos del gobierno de Estados Unidos, fue el escritor portugués José Saramago, el Premio Nóbel de Literatura que los cubanos de la extrema derecha de Miami elevaron a las alturas cuando en ocasión del fusilamiento en la isla de los secuestradores de una embarcación cubana que llevaba unos turistas abordo -el intelectual portugués- se pronunció contra la pena de muerte. ¿ Que dirán ahora de Saramago? !No lo sé. Pero me lo imagino.
Como quiera que el manifiesto de estos reconocidos intelectuales de relevancia mundial no va a ser ampliamente difundido por los medios de comunicación de Miami, consideramos que para hacer valer la libertad de prensa de la que aquí tanto se hace alarde, vamos a dar lectura a ese documento en el espacio de nuestro comentario de actualidad de hoy.. Dice así:
DETENGAMOS UNA NUEVA MANIOBRA CONTRA CUBA.
Entre el 14 de marzo y el 22 de abril de 2005 tendrá lugar en Ginebra el 61 periodo de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, donde una vez más el gobierno de los Estados Unidos, presionando a los países miembros, intentará que sea aprobada una resolución contra Cuba.
Es un tratamiento manipulado y selectivo del tema para justificar la intensificación de la política de bloqueo y agresiones que violando el derecho internacional ejerce la mayor superpotencia del planeta contra un pequeño país. La Comisión debe representar a todos los pueblos de las Naciones Unidas y velar por el respeto de los derechos de todos los hombres y de todas las mujeres del mundo. Resulta significativo, sin embargo, que en el seno de la Comisión, durante el período de sesiones del pasado año, no haya sido posible evaluar, ni siquiera debatir, las atroces violaciones de derechos humanos que ocurren en las prisiones estadounidenses de Abuh Ghraib y Guantánamo.
El gobierno de los Estados Unidos no tiene autoridad moral para erigirse en juez de los derechos humanos en Cuba, donde no ha existido un solo caso de desaparición, tortura o ejecución extrajudicial y donde a pesar del bloqueo se han alcanzado índices de salud, educación y cultura reconocidos internacionalmente.
Solicitamos a los gobiernos de los países representados en la Comisión que no permitan que la misma sea utilizada para legitimar la agresividad anticubana de la administración Bush, en momentos en que la actual política belicista de Washington hace previsible una eventual escalada de muy graves consecuencias. Convocamos además a periodistas, escritores, artistas, profesores, maestros y activistas sociales a que se dirijan a dichos gobiernos y se manifiesten por todas las vías a su alcance para detener esta peligrosa maniobra".
Firman : 500 intelectuales del mundo.
Habló para Réplica de Radio-Miami, Max Lesnik.