HISTÓRICA VICTORIA DE CHÁVEZ Y LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

   

Caracas, 16 ago El presidente Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana conquistaron una histórica victoria en el referendo revocatorio por el que apostó finalmente la oposición,  que
antes recurrió al golpe de Estado, el paro petrolero y la subversión, con el apoyo de Estados Unidos.

El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE),  Francisco Carrasquero, informó en cadena nacional que al ser recibidas el 94,49 por ciento de las actas automatizadas la
opción del No tenía cuatro millones 991 mil 483 votos para el 58,25 por ciento, con lo cual fracasó el intento de revocar el mandado del presidente Chávez.

Por su parte la opción del Sí alcanzó hasta ese momento tres millones 576 mil 517 votos, para el 41,74 por ciento.

Carrasquero dio la información en conformidad con el artículo 14 de las normas de totalización del CNE, lo cual tuvo el acuerdo de tres de los cinco rectores principales del ente electoral.

Poco antes los otros dos rectores, Ezequiel Zamora y Sobella Mejía, habían declarado estar en contra de la difusión de este resultado preliminar, en consonancia con la misma postura asumida por los directivos opositores.

La noticia provocó escenas de júbilo en barrios de Caracas y otras localidades del país, mientras miles de personas celebraban en el Palacio de Miraflores, donde el presidente
Chávez esperaba el resultado.

El referendo revocatorio, una figura de la Constitución bolivariana, resultó una consulta en las urnas que evidenció el apoyo mayoritario de los venezolanos a este proceso, convertido
en referente para América Latina y otras latitudes del planeta.

Largas filas de votantes obligaron al Consejo Nacional Electoral a extender hasta las 12 de la noche o más la apertura de los colegios, que resultaron congestionados por la afluencia
de votantes.

 Ganó Chavez, ganó Venezuela, se leía en carteles que inundaron la avenida Urdaneta, donde está ubicada la sede del ejecutivo, mientras en la sede del Comando de la opositora
Coordinadora Democrática la fiesta anunciada resultó un fiasco más en sus intentos por derrocar a la revolución, por más que quiera desconocer el resultado.

Los líderes opositores habían exigido al CNE que diera con celeridad un corte preliminar, por lo que su postura de no avalar los cómputos resulta una esperada maniobra para
escamotear el triunfo popular.

El referendo contó con la presencia de decenas de observadores internacionales, entre ellos el Centro Carter y la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyos
representantes recorrieron los centros de votación y elogiaron la participación ciudadana y el esfuerzo del CNE, al que deben entregar su informe final.