Un día a uno lo encierran de repente
Con noches que sólo sirven al silencio.
Te hacen sentir dolido, traicionado,
Extraño, fatigado, ausente.
Te llevan a un lugar sombrío y frío,
Donde todo es ajeno, inalienablemente,
Salones habitados por el odio
En los que el aire es indiferente.
Pero sabes que un día volverán los besos,
La luz se cubrirá de dulce efluvio,
Las puertas las cerrarán caderas
Y el calor propagará sobre tu ser su boca
Brindándote la eterna primavera.
Contra el amor del bueno no hay quien pueda.
Del poemario "Poemas Confidenciales" dedicado al Centenario de Pablo Neruda.