Fiel a su política de manipulación de la realidad cubana, la organización Reporteros Sin Fronteras ha dado un nuevo paso hacia la bajeza deontológica basando su argumentario sobre un burdo ataque. El 17 de octubre de 2003, RSF publicó un comunicado en el cual acusaba a un empleado de la embajada de Cuba en París de haber tenido posesión de un arma durante la ilegal operación agenciada, el 24 de abril de 2003, frente a la embajada cubana, por el Sr. Robert Ménard, el secretario general de dicha entidad, y un grupúsculo de extrema derecha cubana de la capital francesa. A eso se añade la publicación de la "segunda clasificación mundial de la libertad de la prensa" realizada sobre la base de criterios poco objetivos y, en todo caso, no explicitamente definidos.! 1
Después de los arrestos efectuados por las autoridades cubanas en marzo de 2003 de "disidentes" al servicio de una potencia extranjera, RSF activó inmediatamente une campaña mediática - retransmitida por la inmensa mayoría de la prensa nacional - en la cual, luego de haber minuciosamente ocultado una buena parte de la base factual, acusaba enérgicamente al gobierno de La Habana de encarcelar a "periodistas independientes". El 24 de abril de 2003, la organización de "defensa de la libertad de la prensa" dirigida por el Sr. Ménard, después de haber cuidadosamente preparado la iniciativa y mobilizado a varios medios de comunicación franceses y extranjeros, irrumpió ilegalmente en la embajada de Cuba. Aprovechando la entrada de una joven súbdita llegada a efectuar trámites consulares, los militantes de RSF empujaron brutalmente a la señorita penetrando a la fuerza sobre el territorio diplomático cubano.2
Después de haber sido rechazados, en un primer tiempo, por los miembros de la embajada, los activistas dirigidos por el Sr. Ménard encadenaron las puertas de acceso a la recinta diplomática con cadenas y candados, en flagrante violación del Derecho Internacional y de la legislación francesa a los cuales RSF no parece querer someterse cuando se trata de Cuba. Con una actitud agresiva, violenta y provocadora, la organización parisina intentó habilmente de invertir los papeles y de hacer pasar a los empleados de la embajada por "granujas" como los calificó, textualmente, el Sr. Ménard.3
Para justificar semejante agresión, RSF evocó, mediante su secretario general, la razón de tal comportamiento que hubiera ciertamente ocasionado diligencias contra la organización si no se tratara de la embajada de Cuba. El Sr. Ménard intentó explicitar la actuación del grupúsculo, que él mismo dirigió, cuando invadió los locales de la entidad diplomática: "Llamé a la puerta pidiendo a entregar una carta para Fidel Castro al embajador".4 No obstante, el portavoz de RSF no pudo explicar por qué los agresores estaban en posesión de una cadena y de un candado si supuestamente habían ido a manifestar de manera pacífica. Además, el material que sirvió para bloquear los accesos a la embajada eran de fabricación española lo que confirma que la ilegal operación había sido meticulosamente planificada entre los exiliados cubanos de extrema derecha de la Península Ibérica - cuyos vínculos con la Fundación Nacional Cubano Americana, (la organización extremista responsable de numerosos atentados terroristas contra Cuba) son muy directos - y Reporteros Sin Fronteras.
El embajador de Cuba en Francia, el Sr. Eumelio Caballero Rodríguez, cuya versión de los hechos fue completamente censurada por la prensa francesa, afirmó que los militantes de RSF, en ningún momento, lo solicitaron para "entregar un mensaje": "Cuando nos dimos cuenta de su presencia, habían ya encadenado las puertas de acceso de la embajada. Pero ellos se olvidaron de que Cuba es especialista en romper cadenas. Rompimos las cadenas del colonialismo español, rompimos las cadenas del neocolonialismo norteamericano y les rompimos también sus cadenas".5
Después de la ola de propaganda mediática contra Cuba, después de la "velada de solidaridad con el pueblo cubano" organizada a favor de "la libertad de prensa" en el teatro Franklin D. Roosevelt en la avenida de los Champs Elysés, en París (es muy facil ser solidario del pueblo cubano comiendo pastas en el más prestigio teatro de la capital francesa), la organización, que aparentemente no carece de recursos financieros, no se cansa. La nueva campaña de intoxicación emprendida por RSF consiste en acusar a un empleado de la embajada de haber "carga[do] su arma, un revolver, mientras que se encontra[ba] en el exterior del recinto de la embajada, en territorio francés", durante los acontecimientos ocurridos el 24 de abril de 2003. El Sr. Ménard se indignó: "uno de ellos llevaba una arma de fuego que cargó mientras que se encontraba en el exterior de la embajada. Este Nuevo hecho es sumamente grave". La prueba proporcionada consiste en un video en el cual, efectivamente, aparece claramente un miembro de la embajada con una arma en la mano.6
Sin embargo, ese nuevo hecho plantea varios interrogaciones. Imaginando que el empleado tenía una arma en la mano - sólo imaginando porque la probabilidad que el revolver en cuestión haya realmente existido está cerca o es igual a cero. En efecto, es bastante sencillo traficar informaticamente una imagen video y los medios de comunicación venezolanos opuestos al presidente Hugo Chávez son especialistas en la materia. Recientemente, un periódico de la oposición venezolana publicó una foto manipulada en que el jefe del Estado tenía una pistola en la mano mientras daba un discurso. En la foto original, el Sr. Chávez llevaba en realidad una flor en la mano - ¿por qué RSF esperó 177 días par divulgar tan crucial información? ¿Por qué no embargó a las autoridades judiciales para informales de tal hecho? ¿Por qué no pide la inmediata expulsión de la persona implicada? Porque sabe a ciencia cierta que el video en cuestión es jurídicamente nulo. El objetivo de RSF no es de intentar una acción en justicia contra la diplomacia cubana, que sería condenada al fracaso visto la enormidad de la estafa, pero simplemente de ensuciar la imagen de Cuba ya un tanto empañada por más de seis meses de adoctrinamiento mediático.
Paralelamente a esta nueva tentativa de manipulación de la realidad cubana se añade la publicación por RSF de la "segunda clasificación mundial de la libertad de la prensa", comportanto 166 países, donde Cuba figura en penúltima posición justo antes de Corea del Norte (curiosamente dos enemigos jurados de los Estados Unidos). Allí también, la clasificación se enfoca enteramente sobre Cuba con el siguiente título : "Cuba, penúltima, justo antes de Corea del Norte". ¿Pero que se puede esperar por parte de la organización del Sr. Ménard que se atreve a ubicar países como Nicaragua y El Salvador respectivamente en los lugares 36 y 39 mientras que se asesinan regularmente a periodistas y donde el conjunto de la prensa es propiedad de una poderosa oligarquía que representa los principales intereses económicos del país? ¿Qué decir en cuanto a la clasificación de Colombia (147) y de Rusia (149) mientras que esos países son los líderes mundialees del asesinato y de secuestro de reporteros? ¿Y finalmente qué se puede esperar de la clasificación de Cuba donde ni un solo periodista fue secuestrato, torturado o asesinado desde 1959? ¿Que ocupe un lugar antes de los países anteriormente citados? ¡De ningún modo! La organización del Sr. Ménard utilisa criterios bien específicos a su papel y poco objetivos, es decir, primordialmente ideológicos.7
Dado que esos nobles "defensores de la libertad de prensa" deben hacer frente a su carencia argumentaria, no tienen otro recurso que ahogar su mediocridad en la calumnia.
Notas
1 Reporters Sans Frontières, « Un employé de l'ambassade de Cuba à Paris était armé face aux manifestants de Reporters sans frontières », 17 de octubre 2003.www.rsf.org/article.php3?id_article=8280 (sitio consultado el 20 de octubre 2003).
2 Reporters Sans Frontières, « Cuba, la plus grande prison de journalistes au monde », sin fecha.www.rsf.org/rubrique.php3?id_rubrique=360 (sitio consultado el 20 de octubre 2003).
3 Interview de Robert Ménard realizada por el autor el 12 de mayo de 2003 en la oficina de Reproteros Sin Fronteras en París. Entrevista integral disponible sobre : Salim Lamrani, « El Lobby cubano en los Estados Unidos de 1959 hasta nuestros días », Rebelión, 25 septembre 2003.www.rebelion.org/libros/lobby_cubano.pdf (sitio consultado el 20 de octubre 2003), pp. 199-208 o Salim Lamrani, le Lobby cubain aux Etats-Unis de 1959 à nos jours, Cuba Solidarity Project, juillet 2003,http://perso.club-internet.fr/vde! daj/cuba/lobby.html (sitio consultado el 20 de octubre 2003).
4 Ibid
5 Ibid
6 Reporters Sans Frontières, « Un employé de l'ambassade de Cuba à Paris était armé face aux manifestants de Reporters sans frontières », op. cit.
El territorio soberano de una embajada se compone de los locales presentes en el interior del espacio delimitado pero también de todo un perímetro alrededor de la embajada y las fotos tomadas por RSF muestran que, cuando los incidentes del 24 de abril de 2003, los empleados se quedaron en su zona. Pero aparentemente, el Sr. Ménard no parece estar al corriente de la legislación internacional a pesar de su prestigioso estatuto de secretario general de Reporteros Sin Fronteras.
7 Reporters Sans Frontières, « Deuxième classement mondial de la liberté de la presse. Cuba, avant-dernier, juste devant la Corée du Nord », 20 de octubre 2003.www.rsf.org/article.php3?id_article=8240 (sitio consultado el 20 de octubre 2003).
*Salim Lamrani es Profesor Universitario en Francia