Surprise on the Internet
SUMMARY: If you Google "George Bush + God" on the Internet you'll be astonished by the result - some 28,900 pages many of them with reference to Pope John Paul II who has been the Pontiff for 24 years.
If this connection between a US Protestant and a European Catholic is somewhat surprising, it's even more interesting to discover that asking Google about George Bush + Martin Luther King, or GB + Bill Graham, or GB + Pat Robertson - all famous Protestants whose names are synonymous with various interpretations of God, far fewer references are to be found. This is especially strange given the number of times the US President has reminded us of his religious nature - the most religiouly devoted president in history, if he is to be believed - in spite of the fact that, like many of his precedents, Mr Bush mixes religion with politics.
TEXTO COMPLETO EN ESPAÑOL
Si uno solicita la combinación George Bush + Dios en el archifamoso buscador Google de Internet puede comenzar a navegar por un mar de asombro, pues el actual presidente de Estados Unidos, a dos años y medio de haberse convertido en una celebridad nacional y mundial, tiene 28 mil 900 páginas dedicadas a ese tema, casi la mitad de lo que se registra para el Papa Juan Pablo II, luego de 24 años de pontificado.
Pero si el parangón entre un protestante norteamericano y un católico europeo, le pareciera a alguien un tanto inconveniente, Google le ofrece la alternativa de comparar en este campo a George Bush con Martin Luther King, Bill Graham y Pat Robertson, todos famosos, estadounidenses y protestantes, cuyos nombres, relacionados con la palabra Dios, suman apenas un tercio de las páginas alcanzadas por el presidente más autoproclamadamente religioso que haya tenido jamás Estados Unidos, aunque muchos de ellos también hayan mezclado la religión y la política.
Por ejemplo, a mediados del siglo XIX, el presidente Monroe basó la política norteamericana en la doctrina del "Destino Manifiesto", un programa nacido por "la voluntad Dios" que le otorgaba a Estados Unidos no solo el derecho a expandirse por el continente, sino también la obligación de hacerlo. No pasó mucho tiempo antes de que le arrebataran a México los inmensos territorios de Texas, California y Nuevo México.
En 1898, el presidente William McKinley dijo al Congreso que la intervención en Cuba --que malogró 30 años de lucha heroica del pueblo cubano por su independencia de España--, respondía a las aspiraciones norteamericanas como "pueblo cristiano y amante de la paz".
Durante la Primera Guerra Mundial una pareja de preeminentes presbiterianos --el presidente Woodrow Wilson y el Secretario de Estado William Jennings Bryan-- estaban "convencidos de que Estados Unidos tenían una especial misión en el mundo", una frase ampliamente citada por los historiadores.
En resumen, el dogma de que "Dios designó al pueblo estadounidense como nación elegida para dar inicio a la regeneración del mundo", ha estado presente en toda la historia política norteamericana hasta llegar a nuestros días, pero nadie lo había evocado tanto como W. Bush. Y ningún político había asociado tanto sus propios designios con los de Dios.
Eso explica, en parte, la respuesta sobre George Bush + Dios que ofrece Google, un buscador de Internet generosamente nutrido por un país que no solo tiene la mayor densidad mundial de internautas y de redes on line, sino que además es profundamente religioso.
De sus 281 millones de habitantes, 168 millones forman parte de alguna iglesia y 158 se declaran cristianos. El hecho de que existan en Estados Unidos más de 200 canales de televisión y unas 1 500 emisoras de radio que basan su programación en la Biblia, hace suponer que habrá decenas de miles de páginas web de inspiración religiosa, de las cuales no pocas estarán identificadas con Bush, cuyo discurso teológico es francamente fundamentalista.
"Los fundamentalistas, explica el teólogo brasileño Leonardo Boff, interpretan la Biblia al pie de la letra y la toman como si fuera un guión que explica la historia. Así, millones de personas, sea que vivan en las periferias o sean trabajadores profesionales incluso de centros de alta tecnología, creen que estamos en los últimos días de la historia. Esta etapa final estaría marcada por el enfrentamiento entre el bien y el mal, por guerras devastadoras y por la actuación del Anticristo. Próximamente va a tener lugar la segunda venida de Cristo, que instaurará la era perfecta, para preparar su venida definitiva, cuando los fieles serán arrebatados al cielo y recibirán allí un cuerpo glorioso. Emergerá entonces un nuevo cielo y una nueva Tierra. Curiosamente, el fundamentalismo hebreo estadounidense ve en la instauración del Estado de Israel parte del proceso de la redención del mundo. Una vez reconstruido, vendrá el Mesías, trayendo la redención para todos."
La vinculación ideológica de Bush con los grupos teocráticos más extremistas de Estados Unidos justifica su profusa presencia en Internet, ya que esos grupos amplifican sin descanso su aura mística, lo presentan como un enviado de Dios e incluso hacen que muchas iglesias convoquen a sus fieles a orar "para que Dios dé sabiduría y dirección al presidente en estos momentos "
Pero de las 28 mil 900 páginas mencionadas al principio de este comentario, hay una buena parte -- que está creciendo a más velocidad que la otra--, que pone en tela de juicio la religiosidad y el mensaje teológico de George W.Bush, sobre todo después de la invasión a Iraq y la vigencia de la doctrina de las guerras preventivas.
A menudo se acusa a Bush de una visión maniqueísta (antigua herejía que divide la realidad en Bien Absoluto y Mal Absoluto); de practicar el mesianismo (cuando alguien se considera a sí mismo como un enviado de Dios en la Tierra) y de manipular las oración (orar para decirle a Dios que haga lo que queremos que haga, y no para pedirle que nos diga lo que quiere que hagamos).
En la medida en que crezca la polémica en torno a la religiosidad de George W. Bush, crecerá también el número de páginas web dedicadas al tema, de modo que no sería ya sorpresa que antes de terminar su mandato presidencial alcance cifras insuperables,algo realmente extraordinario para un hombre que descubrió su interés por la Biblia en 1985, cuando buscaba redención para dos décadas de alcoholismo severo.
De esa etapa, que ha llegado a influir sobre tantas cosas en el mundo, el propio Bush nos narra:* "Yo leí la Biblia regularmente. Don Evans me dio una Biblia que viene para ser leída en "un año", dividida en 365 lecturas diarias, cada una incluía una sección del Nuevo Testamento, una del Antiguo Testamento, Salmos y Proverbios. La leí en dos años."
* Testimonio de George Bush (http//antesdelfin.com)