El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz. Foto: Reuters.
El representante de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, confundió la palabra “bloqueo” al usarla para referirse a los “apagones” en Cuba y sus efectos, un desliz difícil de pasar por alto en un gobierno que niega la existencia de esa política contra la Isla.
El lapsus ocurrió durante un panel contra Cuba organizado por la Misión Permanente de su país ante el organismo internacional, con sede en Nueva York.
La escena resulta reveladora porque Washington sostiene que no existe tal bloqueo económico, comercial y financiero, mientras mantiene contra Cuba, desde hace más de seis décadas, un entramado de medidas coercitivas y unilaterales cuyos efectos golpean a la población cubana.
El panel se celebró en víspera de que Cuba presente ante la comunidad internacional su resolución contra el bloqueo, los días 27 y 28 de octubre, una votación que cada año refleja el rechazo mayoritario del mundo a esa política.
En espectáculo mendaz, fiel a su imagen y semejanza, el embajador de EEUU ante la ONU arremetió contra Cuba en los predios de la ONU. Sin apego a tema alguno de la agenda o tópico de interés para los Estados Miembros y sin respeto a las normas de conferencias de la Organización, el Sr. Waltz desfiló, en una sala clandestina y ante cuatro gatos, a una selección de personas que llevan años viviendo del presupuesto federal de gobierno estadounidense con conductas anticubanas.
Nada de lo allí ocurrido tiene respaldo en resoluciones de la ONU, cuenta con apoyo internacional o concuerda con los propósitos y principios recogidos en la Carta de la Organización.
Nada es capaz de tapar o justificar el crimen genocida de EEUU contra Cuba, el bloqueo energértico, la agresión económica o el castigo colectivo.#CubaNoEsUnaAmenaza, el bloqueo sí
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 19, 2026