La provincia de Alberta concentra grandes yacimientos de combustibles fósiles. Foto: Getty Images.
Los votantes de la provincia de Alberta, en Canadá, rechazaron por amplio margen una propuesta para iniciar un proceso hacia la independencia, según las proyecciones de la cadena pública CBC.
El resultado supone un revés para los partidarios de la separación y un respaldo para el primer ministro Mark Carney y quienes defienden la unidad del país norteamericano.
Con más de un millón de votos escrutados a primera hora del martes, aproximadamente un tercio del total, cerca del 76% apoyaba la permanencia de Alberta en Canadá, frente al 23% que respaldaba iniciar un proceso que podría conducir a la independencia.
“Los habitantes de Alberta tomaron una decisión clara. Eligieron la unidad, construir (un futuro) juntos y cuidarnos unos a otros”, comentó Carney tras el anuncio de los resultados preliminares.
“Ahora tenemos la oportunidad de aprovechar todo lo que tenemos como canadienses. Se nos ha dado el mejor país del mundo y podemos hacer de él un lugar mejor para todos”, agregó.
Este lunes, los votantes de la rica provincia canadiense de Alberta ejercieron su derecho al voto para decidir si querían iniciar un proceso legal para celebrar un referéndum vinculante sobre la independencia de Canadá o seguir siendo parte del país norteamericano.
Tras conocerse las primeras tendencias, la primera ministra de la provincia, Danielle Smith, quien confirmó haber votado a favor de la permanencia, reiteró su compromiso de que el resultado de la votación será definitivo y descartó de forma categórica la realización de un nuevo referéndum durante el resto de su mandato.
El referéndum conduce un prolongado y tenso debate político iniciado en mayo pasado, cuando el gobierno provincial del Partido Conservador Unido (UCP) convocó a las urnas.
La campaña estuvo marcada por profundas divisiones sociales, intensos debates sobre el futuro económico de la región y advertencias respecto del impacto de una potencial ruptura institucional.
Según Smith, la consulta sirvió como una «válvula de escape» ante el descontento acumulado en la provincia hacia el gobierno federal de Ottawa por tensiones vinculadas al desarrollo de recursos naturales, transferencias fiscales y competencias provinciales.
La pregunta sobre la independencia era la número 10 de un total de diez planteadas a los votantes. Las otras nueve abordaban temas como la inmigración, la sanidad y la educación, pero quedaron eclipsadas por el intenso debate sobre la separación.
Durante décadas, algunos habitantes de Alberta, una provincia tradicionalmente conservadora y muy rica en petróleo, han sentido que Ottawa la trata como una mera fuente de recursos y que sus votos tienen poco peso en la política canadiense.
(Con información de BBC-Mundo y Telesur)