El futbolista español Rodri celebra después de la victoria sobre Inglaterra en la apertura de la Liga de Naciones. Londres, Reino Unido, 26 de septiembre de 2026. Foto: Peter Cziborra / Reuters
En un partido de ocasiones, divertido, con muchas alternativas y con muchos fallos, prevaleció la selección con las dos estrellas en el pecho, España, que, en su primer encuentro como campeona del mundo, se impuso a Inglaterra en una noche loca en Wembley (2-3).
Los de Luis de la Fuente, que pudieron golear en la primera parte y no lo hicieron por los errores de Ferran Torres, fueron remontados por los ingleses, que llegaron a disponer de un penalti, pero Harry Kane estrelló el balón en el larguero, para ponerse 3-1 en el marcador.
A Kane, como ya le ocurrió en el Mundial de Qatar, le traicionaron los once metros y España, por medio de Álex Baena y Mikel Oyarzábal, se llevó los tres puntos de Wembley y acalló a los ingleses, que pensaban que, si hubiesen llegado ellos a la final de Nueva Jersey en lugar de Argentina, hoy lucirían dos estrellas al lado del escudo.
Con esa intención saltaron los de Thomas Tuchel al césped de Wembley. Mucho que demostrar para un equipo que terminó hundido el Mundial por el planteamiento defensivo del alemán. Y a los dos minutos, Marc Guéhi, con la mente quizás pensando en su futuro en el Manchester City, fue incapaz de sacar la pelota, se la regaló a Lamine Yamal y este hizo el tercer gol más rápido contra Inglaterra en Wembley. El más veloz en más de setenta años.
(Con información de agencias)