Uneac galardona a Azari Plisetski, el famoso bailarín, coreógrafo y maestro de ballet ruso

Azari Plisetski, el famoso bailarín, coreógrafo y maestro de ballet ruso, recibió en Berna, Suiza, el Premio Internacional Josefina Méndez que concede la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Azari Plisetski, el famoso bailarín, coreógrafo y maestro de ballet ruso, quien durante diez años aportó su creatividad y talento al Ballet Nacional de Cuba, recibió en Berna, Suiza, durante una ceremonia celebrada en la embajada de nuestro país en esa nación, el Premio Internacional Josefina Méndez que concede la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), de manos de su presidenta Marta Bonet de la Cruz. La obra original fue realizada por la Premio Nacional de Artes Plásticas Lesbia Claudina Vent Dumois.

En sus palabras de elogio, al explicar los motivos por los cuales se había decidido otorgar tan importante reconocimiento de los artistas y escritores cubanos a Plisetski, Magda Resik Aguirre, vicepresidenta primera de la organización, aseguró que la contribución de Azari al desarrollo de la escuela cubana de ballet había sido capital.

Recordó su desempeño por más de ocho años como partenaire principal de Alicia Alonso, la Prima Ballerina Assoluta, y los tantos protagónicos que interpretó junto a figuras clave de la compañía, así como su condición de maestro de destacados bailarines cubanos que han triunfado en muy diversos países.

“Azari ha confesado que Cuba ha sido uno de los capítulos más felices e importantes en su vida —aseguró Resik— y de esa pasión nació el inmenso legado artístico que ha dejado en nuestro país. Tenemos el privilegio de contar con un gran amigo que es un artista excepcional.”

Plisetski ideó como coreógrafo piezas que todavía conforman el repertorio activo de la compañía como Canto Vital, que data de 1973 y sus obras del período cubano forman parte del repertorio de otras agrupaciones danzarias del mundo.

Durante la ceremonia, la embajadora de la República de Cuba ante la Confederación Suiza y el Principado de Liechtenstein, Laura Pujol, resaltó la dimensión humana y artística del homenaje, señalando que quien se encontraba entre los presentes no era solo un maestro excepcional, sino “un siglo de historia viva”, un hombre que atravesó tragedias, transformaciones y escenarios diversos, y que demostró —con entereza, disciplina y talento— que esas virtudes son la llave maestra de cualquier puerta.

En el acto de premiación estuvo presente el embajador de la Federación de Rusia en Suiza, Sergei Garmonin, cuya participación subrayó el vínculo histórico del maestro Plisetski con el Ballet Bolshói, en cuya escuela se formó y donde inició su exitosa carrera como bailarín.

El evento reunió a numerosos artistas cubanos residentes en Suiza, entre ellos Inés Marchena, Catherine Zuaznabar, Julio Arrozarena y Miguel Ángel García Velasco, junto a otros creadores vinculados a diferentes manifestaciones. Durante el acto se presentó el documental “Dos patrias, una danza”, realizado por García Velasco, que recoge momentos significativos de la vida del maestro y su relación con Cuba y Suiza.

La ocasión también propició un espacio de intercambio entre los artistas cubanos presentes y la presidencia de su asociación gremial, favoreciendo el diálogo y la articulación de iniciativas dentro de la comunidad cultural radicada en Suiza.

(Tomado de las redes)