Prensa de EE. UU. divulga filtraciones gubernamentales: La CIA estaría intensificando su labor contra Cuba

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos ha establecido en secreto un grupo de trabajo especial para Cuba, con el objetivo de redirigir recursos financieros, humanos y técnicos para presionar al Gobierno de La Habana y forzar un quiebre en su cúpula dirigente, aseguran supuestas filtraciones publicadas por los medios estadounidenses The New York Times y Politico que, posteriormente, han sido reproducidas por todo el espectro mediático occidental.

Esta nueva unidad encubierta, creada en el marco de la agresiva estrategia de asfixia política y económica coordinada por la Casa Blanca, buscaría quebrar la cohesión de la "élite gobernante" en la isla y forzar las reformas económicas y políticas exigidas por el presidente Donald Trump, en lo que constituye un capítulo más de la guerra simétrica de alto calado que Washington mantiene contra Cuba.

Las informaciones publicadas por ambos medios forman parte de una campaña de filtraciones orquestadas desde el Departamento de Estado como parte de la guerra psicológica contra la isla, que se complementa con la asfixia económica total, el bloqueo petrolero que mantiene a Cuba en constantes apagones y una guerra comunicacional sin tregua.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, denunció en sus redes sociales los crímenes históricos cometidos por la CIA contra la nación caribeña y calificó las recientes revelaciones como una confirmación de la vigencia de la política hostil de Washington.

"Cometer crímenes contra Cuba y su pueblo con un papel protagónico de la CIA ha sido y es política oficial del gobierno de Estados Unidos", escribió Fernández de Cossío en su perfil digital, recordando que la historia de esas acciones está ampliamente documentada en archivos del gobierno estadounidense y en investigaciones del Congreso federal, como la Comisión Church que reveló en la década de los setenta planes de asesinatos, sabotaje económico y tecnológico, infiltración de bandas armadas, guerra bacteriológica y campañas de difamación y desinformación contra Cuba.

"Las intenciones aquí no son ninguna sorpresa, ya que Cuba ha sido durante mucho tiempo el objetivo de los esfuerzos de espionaje, subversión y desestabilización de la CIA, incluido el terrorismo", declaró el viceministro en la red X.

La creación de esta unidad especial coincidiría con una reestructuración profunda en las prioridades de seguridad de Estados Unidos, que ha clasificado a Cuba como "Prioridad 1", un estatus de máxima alerta que comparte únicamente con naciones como China, Irán y Rusia, lo que ha impulsado a agencias como la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a redirigir activos tecnológicos de alta gama, incluidos satélites de reconocimiento, hacia el territorio cubano.

Paralelamente, la presión económica se ha intensificado de forma drástica con un severo embargo petrolero que mantiene a la isla en constantes apagones, provocando el cierre temporal de hoteles extranjeros y el bloqueo de activos pertenecientes a entidades públicas y altos mandos militares cubanos.

Según los medios estadounidenses citados, la “tensión bilateral” alcanzó su punto álgido en mayo pasado, cuando el director general de la CIA, John Ratcliffe, realizó un viaje secreto a La Habana para reunirse con altos cargos cubanos y transmitir un ultimátum para que la isla cese su cooperación militar y de inteligencia con Rusia y China.

Numerosos analistas, sin embargo, que la contrainteligencia cubana tiene una capacidad operativa que supera la de históricos rivales de la Guerra Fría, como reconociera James Olson, exjefe de contrainteligencia de la CIA, al señalar a Cuba como "el servicio de inteligencia más complicado contra el que he trabajado".

(Tomado de Cubainformación)