Díaz-Canel participa en la IV Asamblea Continental ALBA Movimientos en La Habana

Díaz-Canel participa en la IV Asamblea Continental ALBA Movimientos en La Habana.

En vísperas del centenario del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, la Universidad de La Habana se convirtió en el epicentro del activismo progresista continental con la apertura de la IV Asamblea Continental ALBA Movimientos.

La cita, que se extenderá hasta el 8 de agosto, reúne a más de 150 delegados de más de 25 países, en un contexto marcado por la ofensiva de la derecha contra los gobiernos y movimientos populares del hemisferio.

La jornada inaugural contó con la presencia del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto a altos funcionarios del Partido y del Gobierno, como el primer ministro Manuel Marrero Cruz, el secretario de Organización Roberto Morales Ojeda y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla.

Su participación subraya la importancia estratégica que La Habana otorga a este espacio de articulación política, concebido como un puente entre las organizaciones sociales de América Latina, el Caribe y Estados Unidos.

Uno de los momentos más significativos fue la intervención de Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República y coordinador nacional de los CDR, quien contextualizó el actual escenario cubano en el marco de un genocidio silencioso perpetrado por el bloqueo estadounidense.

Hernández Nordelo defendió las recientes reformas económicas como una necesidad soberana, no como una claudicación ideológica, y llamó a fortalecer la unidad del campo popular frente a las amenazas imperiales.

El debate inaugural, centrado en los desafíos del sur global, puso sobre la mesa el resurgimiento de la Doctrina Monroe y las estrategias de desestabilización impulsadas por Washington contra naciones como Venezuela, Irán y Cuba.

Panelistas de Palestina, Burkina Faso y Brasil coincidieron en que la actual crisis del imperio abre una ventana de oportunidad para consolidar alianzas y resistencias colectivas.

La asamblea, que agrupa a más de 400 organizaciones de 25 países, se perfila como un espacio clave para redefinir las estrategias de la izquierda continental en un momento de creciente polarización geopolítica.

Más que un homenaje simbólico a Fidel, la cita habanera busca trazar rutas concretas de acción frente a la arremetida conservadora que recorre la región.

(Tomado de Presidencia Cuba)