La inteligencia artificial china vuelve a sacudir a Silicon Valley

China refuerza su papel en la creación de modelos de inteligencia artificial. Imagen: IA

Dos nuevos modelos de IA desarrollados en China, Kimi K3 y Qwen 3.8, irrumpen en el mercado con una relación costo-rendimiento que ha despertado inquietud entre las grandes firmas tecnológicas de Estados Unidos, en medio de la disputa geopolítica por la hegemonía del sector.

Apenas una semana después del lanzamiento de Kimi K3, que ya generaba revuelo en Silicon Valley, aparece Qwen 3.8. Ambos son modelos abiertos y avanzados que plantean una pregunta incómoda para las grandes empresas de IA: ¿por qué pagar más por un servicio si una alternativa más económica ya funciona bien?

No es la primera vez que ocurre. En enero de 2025, DeepSeek ya provocó un sobresalto similar: una compañía china había creado un modelo competitivo en los rankings y con menor costo. Un año y medio después, la historia se repite con Kimi K3, presentado en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) de Shanghái, el gran escaparate anual de la IA china, donde también se mostró Qwen 3.8.

Para el usuario final, la diferencia de precio no es tan evidente. Kimi K3, como otros modelos, funciona como chatbot gratuito en web o app, con planes de pago a partir de unos 20 euros mensuales para usos extendidos. La ventaja china se nota más en la API: el costo por tokens —la unidad que mide el consumo— es inferior, lo que beneficia a empresas y desarrolladores que automatizan peticiones al modelo.

(Con información de agencias)