Cuba y la UNESCO entregan Premio Carlos J. Finlay de Microbiología a científico tailandés en París

El galardón fue entregado por el director general de la UNESCO, Khaled El-Enany, y el ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (CITMA), Armando Rodríguez Batista. Foto: Misión de Cuba ante la UNESCO.

La sede de la UNESCO en París acogió la ceremonia de entrega del Premio UNESCO-Carlos J. Finlay de Microbiología, uno de los reconocimientos de mayor tradición dentro del sistema de premios de la Organización, que en esta ocasión fue otorgado al destacado científico tailandés profesor Direk Limmathurotsakul.

El galardón fue entregado por el director general de la UNESCO, Khaled El-Enany, y el ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (CITMA), Armando Rodríguez Batista. Instituido por iniciativa de Cuba en 1977, el Premio se aproxima a su 50 aniversario como expresión del compromiso con la promoción del conocimiento científico y la cooperación internacional.

Limmathurotsakul fue reconocido por sus contribuciones sobresalientes a la investigación de enfermedades infecciosas, la integración de la microbiología clínica con las políticas de salud pública y su trabajo en favor de la colaboración científica, especialmente en países en desarrollo.

Durante la ceremonia, el director general de la UNESCO destacó el papel de Cuba en la permanencia de este reconocimiento durante casi cinco décadas y señaló que constituye un ejemplo de cómo los Estados Miembros pueden impulsar la cooperación científica internacional, no solo mediante el financiamiento, sino también a través del reconocimiento y la visibilidad de áreas esenciales para el desarrollo sostenible.

Por su parte, el ministro cubano Armando Rodríguez Batista resaltó que el Premio honra la memoria del doctor Carlos J. Finlay, científico cubano que descubrió el agente transmisor de la fiebre amarilla, cuyo legado continúa inspirando la búsqueda de soluciones científicas para proteger la salud humana.

El titular del CITMA recordó las enseñanzas dejadas por la pandemia de COVID-19 y rindió homenaje a los científicos cubanos que, en medio de grandes desafíos, desarrollaron vacunas propias. Asimismo, reafirmó el respaldo de Cuba al liderazgo de la UNESCO y llamó a fortalecer la solidaridad y la cooperación científica internacional ante los actuales desafíos globales.

Rodríguez Batista también señaló que esta edición del Premio adquiere una significación especial al coincidir con el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a quien reconoció como impulsor de la política científica de la Revolución Cubana.

Al recibir la distinción, el profesor Direk Limmathurotsakul evocó la figura de Carlos J. Finlay y destacó la trascendencia de su descubrimiento sobre la transmisión de la fiebre amarilla por el mosquito, una contribución que permitió salvar millones de vidas.

Con esta entrega, Cuba y la UNESCO reafirmaron su compromiso con la excelencia científica, la cooperación internacional y el papel de la microbiología y las ciencias de la vida como herramientas fundamentales para un desarrollo sostenible e inclusivo.

Foto: Misión de Cuba ante la UNESCO.

(Con información de la Misión de Cuba ante la UNESCO)