Díaz-Canel recibe a delegación de congresistas estadounidenses

Durante el encuentro, los congresistas compartieron sus impresiones sobre la experiencia en Cuba tras recorrer varios sitios de la capital. Foto: Estudios Revolución.

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibió el 11 de julio a una delegación de miembros de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos, que se encontraba de visita en la Isla entre el 9 y el 13 de julio.

La delegación estuvo conformada por Teresa Lager Fernández, del Estado de Nuevo México; Delia Catalina Ramírez, del Estado de Illinois; Maxine Elizabeth Dexter, del Estado de Oregón; y Mark Pocan, del Estado de Wisconsin, todos del partido Demócrata.

Durante el encuentro, los congresistas compartieron sus impresiones sobre la experiencia en Cuba tras recorrer varios sitios de la capital e interactuar con una representación variada de la sociedad, lo que les permitió constatar, en terreno, los efectos dañinos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.

En el intercambio se conversó, además, sobre las potencialidades de una eventual relación respetuosa entre ambos países.

El presidente estuvo acompañado por Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, y Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores.

Congresistas de EE.UU. denuncian “sufrimiento indiscriminado” por sanciones de Trump contra Cuba

Los representantes estadounidenses Maxine Dexter, Mark Pocan, Teresa Leger Fernández y Delia C. Ramírez visitaron Cuba para palpar la “máxima presión” que ejerce la Administración de Donald Trump sobre la isla y llamaron a levantar las “crueles sanciones”.

El bloqueo 'de facto' de combustible que Estados Unidos impone a Cuba está causando un sufrimiento indiscriminado a los cubanos más vulnerables”, afirmaron en una declaración conjunta divulgada el lunes tras concluir una visita de cuatro días.

En el país se reunieron con diversos sectores de la sociedad civil, que “coincidieron en una cosa: que están siendo asfixiados por los decretos ejecutivos vigentes y el prolongado bloqueo económico”.

Al narrar una “creciente crisis humanitaria”, recordaron que Washington “no ha aportado ninguna prueba de que Cuba represente una amenaza urgente para la seguridad nacional” de la nación norteamericana.

Creemos que cualquier pretexto utilizado para lanzar una operación militar ilegal, no autorizada e impopular contra la isla agravaría una grave catástrofe humanitaria, pondría en riesgo innecesario a los miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses y perjudicaría a las mismas personas a las que decimos apoyar”.